20 sept. 2016

66-16. PLA DE AUBE POR PUERTO Y POINTU. 19-9-2016.

Pla de Aube desde Pointu.

San Nicolas de Bujaruelo, Cabaña de Ordiso, Ladera de Aube, Puerto de la Plana de Aube, Pico del Puerto, Pic Pointu, Arista Este,  Pic de Pla de Aube, Antecima Sur, Arista Sudoeste, Plana de Aube y Cabaña de Ordiso.
19-09-2016.
Salida 08 h. Llegada 16:45 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Pla de Aube procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hay una larga cresta fronteriza que además sirve para delimitar la Cuenca Fluvial  del Ara que arranca en el Pic Lary cerca de  Gavarnie y que, metamórfica ella, alcanza el Clot de la Hount para  abrirse en dos ramas, la occidental que irá a enlazar con la de Panticosa o Marcadau y la oriental que abraza al Glaciar de Ossoue.
            Conocemos una buena parte de la misma ya que la hemos recorrido por tramos  y el pasado año desde la Cima del Pico de Lourdes no visualizamos claramente el descenso al Puerto de Aube o Abe pero quedamos emplazados para explorar  la continuación occidental de la arista.
            Ha caído la primera nevada de la temporada que ha manchado las caras nortes del Pirineo y consecuentemente cambiamos los Batanes por Aube, un poco más bajos y orientados al sur donde ya no queda nada de la nevada.

En la Pista de San Nicolás de Bujaruelo.

            Son las ocho de la mañana cuando aparcamos junto al Puente de San Nicolás de Bujaruelo situado a 1330 metros de altitud, tras una hora justa de coche pues la pista está en excelentísimas condiciones medio convertida casi en carretera.
            La mañana,  joven todavía, no está tan fresca como las anteriores y suavemente venteada, cuando tomamos la pista que recorre en dirección noroeste con puntuales vocaciones de norte, primerio la Orilla Derecha del Ara para cruzarlo en el Puente del desvío de Otal y proseguir por la otra orilla.

Camino por encima de la Cabaña de Ordiso.

            En el puente abandonamos la pista por un tramo de camino que prosigue río arriba mientras que la pista se da un garbeo. Coincidiremos en la misma poco más arriba y con ella nos iremos por los Estrechos del Burguil en busca de la Cascada del Pich que baja algo tristorra. Antes hemos visto un pequeño monumento en memoria de Victor, el militar fallecido en la búsqueda de un desaparecido la pasada primavera.
            En suave ascenso a través del hayedo establecido en las orillas de la pista, ganamos altura, pasamos la portera para el ganado y nos llegamos a la Cabaña de Ordiso o del Vado cuando son las nueve de la mañana. Estamos a 1600 metros de altitud.

Cerbillona, Central, Tapou y Milleu sobre el Valle del Ara.

            En la parte trasera de la cabaña cogemos el camino balizado en rojo y blanco, al igual que la pista ya que se trata de un tramo del GR11. Nos enseña el Puente del Vado y el Barranco de Ordiso con sus cascadas inferiores medio sepultadas por la vegetación y en suave ascenso corona un pequeño resalte para mostrarnos enseguida la ladera de entrada al Barranco del Cardal.
            Enseguida cruzamos el barranco y alcanzamos los Estrechos de Picarmartillo con su puente colgante sobre el río mientras que nosotros avanzamos por un tramo de camino  picado en la piedra, encementado y defendido con valla de alambre  para dar seguridad al tránsito del ganado.

La Ladera de Aube es accesible.

            A la salida de este tramo nos introducimos en la parte baja del pinar  que rellena esta zona de la ladera izquierda del río y tras recorrerlo algo menos de medio kilómetro y atravesar tres barranquillos  sucesivamente, el pinar se aclara  en el rellano del camino, lugar en el que lo abandonamos para marchar al norte en ascenso por las Laderas de Aube o Abe. Poco más adelante hay otro puente colgante y más adelante la Cabaña de Labaza con su tejado rojo.
            Estamos a 1700 metros de altitud y nos enfrentamos a una ladera medianamente inclinada que, muy escalonada por el tránsito de las vacas, se puede subir un poco por cualquier parte.

El Pinar de Aube lo hemos dejado a nuestra derecha.

            Avanzamos entre pinos aislados, manantiales y escorrentías de agua y minúsculos rellanos  siempre en medio de una ladera de crecidas hierbas, algo reseca pero pastada por el ganado. Se puede subir por cualquier parte rodeando algunos pequeños resaltes rocosos más erguidos.
            A la sombra de la mañana que nos ofrece Picamartillo subimos a ritmo hasta alcanzar un pequeño e inclinado rellano sobre los 2100 metros de altitud mientras esperamos la llegada del Pla de Aube, un rellano algo más consistente.

Pla de Aube empieza a asomar discretamente.

            La rama principal del Barranco de Aube que llevamos al oeste, practica sigilosamente su incisión en la ladera  y nos muestra el declive por el que desagua proveniente del Rellano de Pla de Aube situado sobre los 2250 metros de altitud. A la entrada del mismo visualizamos la cadena fronteriza a la que nos dirigimos desde el Pico de Lourdes  hasta el Pla de Aube que se irán descubriendo conforme ascendamos por el rellano.

El Pico del Puerto cerrando la Plana del mismo nombre.

            Se trata de una majada de enormes proporciones sin casi ganado puesto que lo hemos dejado comiendo en la ladera que presenta un ascenso muy cómodo para el mismo desde la Cabaña de Labaza.

Hacia el Port de Pla de Aube.

            Localizado el Puerto del Pla de Aube proseguimos nuestros pasos al norte a su encuentro mientras contemplamos la arista de cierre entre el Pico del Puerto y la Antecima Sur del Pico Pla de Aube. Se puede subir directamente  por ladera herbosa hasta la Antecima  y de allí remontar por la pared hasta el Pla de Aube pero eso lo haremos de vuelta.

Se podría subir directamente a Pla de Aube pero ese recorrido lo haremos a la vuelta

            Remontamos un suave escalón en la parte este del rellano y alcanzamos el Puerto de Pla de Aube situado a 2434 metros de altitud. Son las once de la mañana.

La este del Pico del Puerto de Aube desde el Puerto del mismo nombre.

            El Pico del Puerto del Pla de Aube tiene una amplia zona de pedriza, oscura,  metamórfica, uniforme y descompuesta que se encumbra hasta la base de la pared somital.  En el collado corre una ligera brisa por lo que, en dirección oeste, ascendemos la pedriza hasta la base de las paredes y en la protección de las mismas nos sentamos a almorzar.
            Alrededor de las doce menos cuarto nos vamos en busca del corredor sudoeste ya que el corto tramo de pared metamórfica no tiene, engañosamente, demasiado buen aspecto.
            Hay que hacer un faldeo expuesto, sombrío húmedo y delicado que nos deposita en un corredor estrecho lóbrego y muy descompuesto que subimos con exquisito cuidado; tanto que decido probar una vira que nos saca del mismo a ver que se ve.

Entrando al Corredor Sudoeste del Pico del Puerto.

            La vira se amplía y muere a media pared por la que ascenderemos al sol, en seco y de manera cómoda la segunda mitad del resalte cimero, el inferior todavía está más escalonado. Una corta trepada nos deposita en la cabecera del corredor con final erguido e inmediatamente en la Cima del Pico del Puerto de Aube situado a 2504 metros de altitud. Son las doce menos cuarto.
            Desde la cima contemplamos el horizonte nordeste  ligeramente blanqueado que arranca con la Seda y prosigue con Labas, Estom Soubiran, Soum y Sud de Aspe, Mall Arrouy,  Badete, Soum Blanc de Secougnat y más atrás Neouvielle. Al sudeste el Pic y el Inferior de Lourdes  y al oeste la cresta que conduce al Pico Pla de Aube y más atrás los Milieu y Tapou.

La Sudoeste del Pic Pointu.

            Hacemos unas fotos y proseguimos arista hacia el oeste descendiendo unos metros. Se trata de una arista transitable que presenta unas irregularidades metamórficas  fáciles  pero que se accidenta un tanto poco más adelante y que suponemos nos obligará a faldear; en vista de lo cual decidimos abandonar la arista e iniciar un faldeo en busca del amplio collado situado al oeste del Pic Pointu.
            Bajaremos un poco por encima de los 100 metros en una ladera metamórfica algo descompuesta pero transitable y desde el fondo iniciaremos un remonte en dirección nordeste  hacia el collado.
            Ascendemos un poco por cualquier parte alternando terrazas herbosas escalonadas  con afloraciones metamórficas en las que ni siquiera es necesario emplear las manos. Atravesamos una serie de pequeños barranquillos que salpican la vertiente sur de la arista y enseguida alcanzamos el amplio collado desde el que contemplamos otro más de nuestros objetivos del día: la Cuenca Lacustre de Monferrat.

Seda, Labas y Estom Soubiran tras los Laquettes de Monferrat.

            Se trata de un rellano lacustre  salpicado de rocas metamórficas en el que se asientan un par de lacs de mediano tamaño y un rosario de laquettes salpicados en un rellano de dimensiones superior al Pla de Aube y que nosotros conociéramos al ascender a los Picos de Millieu y Tapou desde la cabaña de Lourdes.
            Un corto y suave ascenso en dirección este nos deposita inmediatamente en la doble cima del Pic Pointu situado a 2524 metros de altitud cuando son las doce y media de una mañana de otoñal al final del Verano.

Picos de Lourdes y Puerto de Pla de Aube desde Pointu.

            Contemplamos los destellos de los coches aparcados en el Embalse de Ossoue, el próximo y amable Pic Rond, el valle hacia Gavarnie y el barranco, todavía con algún resto de nieve, que sube al encuentro del Glaciar de Ossoue, además de contemplar los recónditos lacs al pie de las paredes de la atalaya en la que nos encontramos.
            Enseguida ponemos rumbo oeste para descender hasta el collado e iniciar el ascenso de la Arista Este del Pico de Pla de Aube que rellena nuestro horizonte  a nivel de objetivo.

La Este-nordeste de Pla de Aube desde Pointu.

            Se trata de una arista amable, suavemente ascendente y compuesta de una amalgama de afloraciones metamórficas sobre discontinuo praderío que nos va a permitir un placentero ascenso por la cabecera de las paredes de su vertiente norte.
            Nos permitirá al paso visualizar la pareja de dientes que aparecen seguidamente al oeste y que imaginamos complicarán el descenso hacia la Brecha Tapou.

Otra imagen de los Lacs de Monferrat desde Pla de Aube.

            Con veinte minutos tenemos suficiente para alcanzar la Cima del Pico Pla de Aube situado a 2677 metros de altitud.

En la Cima del Pico Pa de Aube. 

            Es la una del mediodía cuando contemplamos los dos dientes occidentales del pico y la arista que continúa, relativamente amable en busca de las Cimas de Petit Tapou y sucesivamente el Milieu el Pic Tapou, las Agujas no se ven, el Monferrat y a su derecha o norte el Grand y el Petit Vignemale; el resto de las cumbres del macizo quedan a cubierto.

Pico del Puerto y detrás Cardal y Lourdes.

            Diez minutos después iniciamos el descenso  por la arista sur. Se trata de un corto tramo de arista amplia que cuenta con un tramo intermedio de pared bastante erguida, descompuesta y salpicada de pequeños escalones llenos de basura que hay que bajar con cuidado.

La Arista Sur de Pla de Aube por donde bajaremos. 

            Un descenso de alrededor de 150 metros nos deposita en la Antecima Sur a la que llega la arista proveniente del Pico del Puerto. Buscamos una pequeña terraza orientada al sur y nos sentamos a comer al sol en uno de esos mediodías maravillosos que nos propicia la montaña.

La Arista Sur del Pico Pla de Aube.

            Contemplamos el Pico de Lourdes próximo, el Rellano de Aube al que bajaremos,  una buena parte de Tendeñera y los Montes de Panticosa:  Fenez, Otal, Tendeñera, Ripera, no se ve el Forato,  Sabocos, Azurillo, Escuellas, Bacias, Serrato, Neveras, Aratille, Vila y Floretieto.
            Alrededor de las Tres continuamos nuestro descenso por la arista sudoeste que nos regala con un descenso amable hasta que decidimos abandonarla y descender a la parte baja del Rellano de Pla de Aube pisando escalonadas y amables laderas de verdura.

Floretito y Vila al otro lado del Ara desde el Rellano de Pla de Aube.

            Recorremos la parte baja del rellano y nos echamos ladera abajo para hacer la bajada un poco más al oeste que la subida. Se puede transitar un poco por cualquier parte.

Llegando al Estrecho de Picamartillo.

            Hemos encontrado un par de hitos en las inmediaciones del Puerto de Pla de Aube y nada más. Ahora, ya en las inmediaciones del GR. terminamos nuestro descenso siguiendo un viejo e intransitado camino que muere en una cabaña derruida,  por el que también hemos subido y en el que colocamos un par de hitos estratégicos uno de ellos junto al camino al que nos incorporaremos de vuelta.

Serval de cazadores en San Nicolás de Bujaruelo.

            Son las cuatro menos veinte cuando nos llegamos a la Cabaña de Ordiso. Una pareja baja por el  Camino del Barranco de Ordiso, serán  los únicos seres vivientes de dos patas que hemos visto salvo algunas chobas y  buitres leonados surcando el cielo en busca de pitanza.

La Oeste de Ordesa desde Bujaruelo.

            Una hora después y disfrutando la sombra del hayedo y de las paredes de la Orilla Oeste del Ara nos llegamos a San Nicolás de Bujaruelo con ganas, otra vez que hemos metido 1500 metros en nuestras piernas y terminamos notando algunos músculos de los que ignorábamos su existencia.
            En la pista hay tráfico pirenaico de vacas y antes de las seis en Sabi.

15 sept. 2016

CURSOS D'ARAGONES.

Una añada más amaneze a Clamada d'os Cursos d'Aragones  ta escolanos 2016-2017.


Empentaus por o Consello dá Fabla Aragonesa.
Bi-ha dos de rans: iniziazión y afundamiento.
Prenzipiarán en primeras de Otubre

13 sept. 2016

65-16. PEÑA DEL FORATO DE LOS DIAPLES RODEANDO LOS CORREDORES DEL NORTE. 12-9-2016.



La Pared Este del Forato de los Diaples.

Corredor Este del Rincón del Verde, Arista Norte de Ripera, Fajón del Lupón, Corral Verde, Collado Sur del mallo las Blancas, Embudo de los Fuertos y Cara Este.
12-09-2016.
Salida 08:30 h. Llegada 16:30 h.
Misto.
Bastante fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa del Forato procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            La Peña del Forato de los Diaples es un pico poco visitado.
            Visible desde Sabi, nos llama la atención entre Sabocos y Tendeñera. Subimos a Tendeñera y de paso al Ripera, también a Sabocos con Roya y Blanca y un buen día de Agosto de 2004 ascendemos por el sur al Mallo las Peñas y seguidamente al Pico del Forato.
            La ascensión al Mallo las Peñas es fácil no así la del Forato que nos rechazaría en 2012 al no entrar por el corredor correcto. Desde entonces crece en mi cabeza la idea de ascender al pico por el norte ya que las aristas este y oeste están llenas de gendarmes patrimonio de escaladores cosa que en modo alguno somos.
            Habíamos visitado la Cueva del Forato de los Diaples, esa que tiene boca tanto al norte como al sur de la sierra, entrando por el sur y la Cueva del Forato desde el Rincón del Verde en la vertiente norte; la gente las confunde.
            Aquel día  de 2013 nos enfrentamos a la Peña del Forato y sus varios corredores en un mundo de paredes verticales y se me ilumina la bombilla viendo la parte oriental del Rincón del Verde y un amplio corredor que orientado al este, deja al sur todos los corredores que articulan la Norte del Mallo de las Blancas y alcanza la cabecera del Fajón de las Flores de Nieve que es la Arista Norte del Pico Ripera.
            El Pico Forato, por una vez consulto a San Google, tiene algunos poco marcados corredores  que cortan la pared norte de oeste a este, son las llamadas vías del Pastor  y la Arbeloa y arrancando desde las inmediaciones de la Cueva del Forato hay una dudosa vía, también de escaladores; pero lo más notorio son los dos corredores que limitan su vecino al este que es el Mallo de las Blancas y un conjunto de corredores menores adjuntos a estos dos. Pero en cualquier caso se trata de canales de invierno donde el hielo las convierte en vías asumibles.

El Mallo de las Blancas centra nuestra atención.

            Nosotros pretendemos subir el corredor del Rincón del Verde, alcanzar el Fajón de las Flores de Nieve y deshojar la margarita entre el Corral Verde y los Fuertos, teóricos rellanos que abrazan al Mallo las Blancas, para acceder luego al Forato.  La duda fundamental reside en el faldeo del Mallo las Blancas  y en esas estamos hoy 12 de Septiembre de 2016.
            A las ocho recogemos en Panticosa la llave de la Pista de la Ripera, nos subimos pista arriba  hasta la Caseta del Cantal y aprovechando que está muy arreglada nos llegamos hasta la primera gran revuelta debajo de la Cabaña del Verde, aparcando en el praderío justamente donde sale el camino al Collado de Tendeñera que será por donde volveremos, tras recorrer alrededor de 8 kilómetros. Son las ocho y media pasadas y estamos sobre los 1600 metros de altitud en una mañana espléndida.
            Vamos directamente en busca del amplio barranco del Rincón del Verde que, dejando al sur los paredones y corredores del Forato y las Blancas  se elevará hacia la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.
Desde el Rincón del Verde en busca de la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.

            El pedregoso barranco relleno de praderío sin pastar asciende suavemente en principio en busca de las paredes mostrándonos con detalle el Corredor Norte que baja de los Fuertos, un rellano entre el Mallo las Blancas y el Forato. Tiene tres partes, la inferior y la superior asumibles pero la intermedia tiene un resalte vertical de alrededor de 100 metros de escalada pura y dura. En la entrada todavía guarda nieve.

Llegada a la Brecha Sur del Fajón de las Flores de Nieve.

            La pendiente aumenta poco a poco  hasta convertirse en una pared herbosa con salidas varias al nordeste pero nosotros vamos a probar la brecha para lo que iniciaremos una diagonal ascendente  por terreno inclinado que, sin mayores problemas, nos depositará en el sol tras superar una treintena de metros de una erguida aunque fácil rampa vestida con materiales de dudosa calidad. Previamente tendremos tiempo para contemplar el Corredor Norte también, que baja del Corral Verde, rellano situado entre el Pico Ripera y el Mallo de las Blancas y que será nuestro destino inmediato y cuyo acceso está señalado por tres neveros residuales y una serie de corredores menores que dejamos sistemáticamente a nuestra derecha.

Llegada del sol al Casquete Somital del Forato.

            Estamos a 2250 metros de altitud y en la salida encontramos un hito, será único en el ascenso y conduce, como comprobaremos a la vuelta, a la loma alta situada al norte de la brecha donde comeremos.

Desde la Arista del fajón de las Flores de Nieve, los tres neverillos de referencia.

            Estamos en la “arista” que baja del Pico Ripera y tenemos al este Tendeñera con su collado de paso al Valle de Otal y al oeste el circo del que acabamos de salir. Se trata de una arista alomada y llena de verdura que va a recorrer en dirección sur la cabecera de todos los corredores que arrancan del Rincón del Verde.

Entrada de verdura al fajón del Lupón.

            Hay una casi imperceptible trocha de animales que recorre la cabecera de la arista y que asciende suavemente en busca de las paredes. Describe un par de lazadas para abrazar a un par de corredores más consistentes y rellenos de materiales calizos muy descompuestos y tras enseñarnos los neveros residuales acunados entre la Artecima y la Cima del Pico Ripera nos regala con unas rampas de verdura en la que abandonamos la arista para iniciar la travesía del Fajón del Lupón en la Norte del Mallo las Blancas.

El Fajón del Lupón nos permite seguir contorneando corredores con el Mallo las Blancas testigo.

En el Fajón del Lupón alternamos viras herbosas con calizas ocres. 

            La faja recorre la cabecera de un par de corredores más y orientado al oeste presenta opciones varias aprovechando viras de roca y de verdura en una faja inclinada pero transitable que hacemos un poco en descenso. Dejamos algún hito para la vuelta por si acá y no perdiendo gran cosa al pasar algo altos por las paredes nos acercamos a la salida del vertical corredor que baja del Corral del Verde.

La Luminosa este del mallo las Blancas.

Empezando el corredor bajo el Corral Verde.

            La faja se incorpora a un, ahora, amplio corredor relleno de pedriza caliza y se marcha en persistente ascenso en busca del rellano intermedio en el que se asienta uno de los neveros que nos han orientado.

Alcanzando el nevero bajo el Corral Verde, no hay que ir a los otros dos.

            Se puede atravesar el nevero o rodearlo por el oeste sin ir a los otros dos que están ya colgados en la pared y proseguir con un corto resalte fácil sobre roca madre que nos deposita  en el Rellano del Corral Verde que no tiene nada en absoluto de verde, es un circo mineral de calizas claras y ocres donde el agua baja medio filtrada.

El Corral Verde entre Ripera y las Blancas no tiene nada de verde.

            Estamos a 2450 metros de altitud, se trata de un amplio e irregular rellano desde el que se puede salir al este hacia el Ripera, al sur no, que hay paredones verticales de calizas claras y al oeste que nos muestra el Collado Sur del Mallo las Blancas.
            Por terreno amplio y relleno de bloques calizos de todos los tamaños proseguimos en ascenso suave para alcanzar la zona de calizas ocres que defienden el collado.

Remontando hacia el Collado Sur del mallo las Blancas.

            Se trata de una ladera orientada al este y surcada por crestones calizos y estrechos corredores que se suben un poco por cualquier parte pues todo está bastante descompuesto. Nos conduce al astillado Collado Sur del Mallo las Blancas situado a 2620 metros de altitud, justamente en el lado opuesto del pico misil que hemos visto desde el Rincón del Verde hace poco más de un par de horas. Son las once menos cuarto.

Peña del Forato desde el Collado Sur del mallo de las Blancas.

            Ante nosotros se despliega la imponente Cara Este del Forato de los Diaples. El esperado Rellano de los Fuertos no es tal sino que es un inclinado cono de deyección que se estrangula en la cabecera del corredor situado entre las Blanca y Forato que hemos visto desde abajo.
            Hay que perder cerca de 200 metros muy inclinados y descompuestos, no se ve todo el recorrido por lo que no descartamos sorpresas,  a continuación vienen los 300 metros del paretazo final que como siempre engañan ópticamente a mi chica que decide quedarse: “Yo en el Forato ya he estado y paso de este marrón. Ya me contareis a la vuelta.” A la vuelta le contaremos para cabrearla un poco.

Pedriza cómoda con incógnitas que van saliendo de camino.

            Se ven los primeros 50 metros de descenso que son unas canales separadas por crestones calizos ocres muy descompuestos que se pueden bajar por donde mejor le parece a uno, siempre con exquisito cuidado pues está todo roto y lleno de basura.
            Por debajo las canales se prolongan más inclinadas si cabe pero hemos pillado la táctica de destrepar  por los crestones que al menos ofrecen más seguridad y apoyos para las manos.
            Nuestro siguiente objetivo es alcanzar tres bloques asentados en la parte baja del cono de deyección del que se estrangula el corredor pero para ello tendremos que terminar de bajar la pared e iniciar seguidamente un faldeo descendente del cono de deyección ahora por inestable pedriza de materiales menudos bajados de la arista en la que se encuentra el Collado del Tuerto, ¿collado…? Joder, a cualquier cosa llaman collado. Por allí no ha pasado ni el tuerto, ni el vidente, ni el ciego. Esa arista se transita y con dificultades notorias.

La este de la peña del Forato resulta más cómoda de lo esperado.

            Hemos de bajar de nuevo a los 2450 metros de altitud y con suerte de no encontrar cortes alcanzamos la zona del embudo en la que están aparcados los tres bloques y ahora toca remontar.
            Hemos pergeñado posibilidades de ascenso siempre en busca de un pequeño gendarme en la Arista Norte del Forato para culminar por la arista y las hay, fundamentalmente a base de cordones de verdura con materiales más asentados. Hay una posibilidad algo alta por la base de las pedrizas claras y un cordón herboso que se eleva mucho en la pared directamente hacia el gendarme pero la pared es erguida sin más y se subirá por cualquier parte alternando algún cordón de hierba con rampas calizas más firmes.

Casquete Somital Nordeste de Peña del Forato. 

            Lo haremos un poco por cualquier parte y en definitiva por medio, directos a la cima. Ni siquiera haremos la travesía alta en busca del gendarme sino que tomaremos un erguido corredor de calizas claras y firmes que muy vertical nos conduce casi a la cima.

Mallo las Blancas, Tendeñera escondido y Ripera desde la Peña del Forato.

            Veinte minutos de ascenso nos depositan en la Cima del Pico del Forato de los Diaples situado 2711 metros de altitud con lo que lo borramos inmediatamente de la lista de pendientes.  
            Recorremos la alargada cima de punta a punta, contemplamos el sur caliginoso con los Puertos de Yésero, Gavín y Linás, Manchoya, Pelopín. Erata, Oturia, Oroel y Guara y nos sentamos a almorzar contemplando el norte.

Mallo las Peñas y Sabocos desde el Forato.

            A nuestros pies está todo el Circo del Verde: al oeste el Crestón lleno de gendarmes que conduce al Mallo las Peñas con el Collado Refoya, la Punta Verde y Sabocos. Girando al norte el Collado del Verde y las Puntas Faceras y Fobarabach que se bajan hasta el Puente sobre el Barranco la Ulot; al norte Catieras y Escuellas que enlazan con el Fajón de las Flores de Nieve y que con el Rincón del Verde y el Mallo las Blancas cierran el círculo. Más lejos son visibles algo de la Partacua, Anayet, Midí, Argualas… hasta asoma la cabeza el Vignemale y Tendeñera tras el Ripera que tapa.

La Creta de Forato a Ripera con el Collado del Tuerto y nuestro descenso inicial.

            Veinte minutos después nos vamos para abajo cosiendo el recorrido de hitos de buen tamaño. Sabemos que los aludes los barrerán y los colocamos en lugares protegidos con la esperanza de alguno resista, que lo hará, aunque la vía tiene referencias claras para ser seguida más ahora que sabemos cierta lo que solamente era una posibilidad.

Flores de nieve en el Forato.

            Se nos va un buen rato haciendo hitos pero a la una y media nos reunimos bajo el Collado del Mallo las Blancas pues Rosa ha iniciado el descenso.

Remontando hacia el Collado Sur del Mallo las Blancas.

            Habíamos hecho algunos hitos y seguimos haciendo más en el Rellano del Corral Verde y en el Fajón del Lupón que transitaremos de vuelta por la parte baja del mismo.

Bajando del Corral Verde.

En busca del fajón del Lupón.

            Ponemos especial empeño en la zona desde la que se abandona la arista para entrar a la faja y nos llegamos hasta la brecha de salida del Corredor del Rincón del Verde que no hay que confundir con el Corral Verde.

El tramo herboso de regreso al Fajón de las Flores de nieve.

Y el Fajón del Lupón desde el de las Flores de Nieve.

            Remontamos unos metros más al norte y nos sentamos a comer contemplando nuestra jornada, son las tres menos cuarto y han entrado  nubes anunciando ese frente que va a traer agua a pozales en toda España,  que pondrá fin a un verano seco como un carrascal aunque yo me creo que ya será menos. ¡Que no nos pase nada a los seteros!

Vista atrás bajando hacia la Cabaña de Tendeñera.

            Nosotros hemos salido a la brava del Rincón del Verde pero lo lógico es hacerlo de manera más amable tomando el camino que lleva sobre la Cascada de Tendeñera hasta la cabaña del mismo nombre  a 1940 metros de altitud de camino al Collado de Tendeñera. Cien metros más al este de la cabaña hay que dejar el camino, atravesar el barranco y tomar un tendido y amplio corredor herboso que gana altura en dirección sur para alcanzar el rellano al este del Fajón de las Flores de Nieve y buscar en suave ascenso la arista se separación con el Circo del Verde donde comienza la cincuentena larga de hitos que hemos dejado hoy.

Llegando a la Cabaña de Tendeñera.

            En media hora nos bajamos por el rellano y a salvo de las paredes que defienden una buena parte del acceso al Barranco de Tendeñera hasta la Cabaña de Tendeñera y allí tomamos el GR que nos dejará en la pista y en las inmediaciones del coche cuando son las cuatro y cuarto.

De nuevo el Mallo las Blancas y Peña del Forato volviendo al Rincón del Verde y al coche.

            Hemos liquidado una jornada con 1350 metros de desnivel acumulado que nos ha permitido descubrir una nueva vía a Peña Forato, esa desconocida para la mayoría del personal. Me gustaría saber si esa vía ha sido recorrida por alguien que no fuera un pastor en busca de pastos. No hemos localizado vestigios de paso y no es una ruta ni fácil ni evidente para recorrerla sin información. El disfrute personal ha sido mucho mayor que el padecimiento en una jornada para incorporar  a la selecta lista de ascensiones con especial encanto.
            Otro día más y posiblemente mejor parafraseando a Wyoming.

Para ver más fotos.