27 ago. 2016

62-16. TOURS, AROUGOS Y AYOUS DESDE NUESTRA SUITE EN CASTERAU. 25 Y 26-8-2016.


En el Collado de los Monjes con el Casterau.

Aparcamiento de Astún, Ibón de escalar, Puerto de los Monjes, Arista Oeste. Pic Casterau, Lac Gentau, Brecha de Tours, Pics de Tours, Arista Nordeste, Arougos, Ayous, Refugio de Ayous, Col Casterau, Puerto de los Monjes y Astún.
25 y 26-08-2016.
Salida17:45 h. Llegada 14:45 h.
Sol.
Fácil.
2 d.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Ayous precedente del IGN. francés. Vía en amarillo.

            En la Cima del Casterau, una planicie herbosa que poco o nada tiene que ver con su arrogante estampa vista desde cualquier parte, comentó Juan que sería un lugar extraordinario para vivaquear dado el incomparable marco del Valle de Bious Artigues.
            A mí no me pareció tan excepcional pero mi chica me lo recuerda de cuando en cuando, supongo que aguijoneada por la facilidad y a la vez comodidad que suponía para ella el asunto y puestos a no dar una puntada sin hilo preparo un garbeo por el valle aprovechando que el Casterau está en medio.
            Es 26 de Agosto de 2016 y las seis menos cuarto de la tarde cuando aparcamos en Astún, por esta vez sin nieve y se nos hace hasta raro remontar entre crecidas hierbas hacia los Llanos del Sol, que esta vez no tienen manchas discontinuas de nieve sino que están absolutamente calcinados.
            Hemos dejado en el coche hasta nuestro plástico de fortuna pues hay anticiclón para rato o como dirá uno, este verano nos hemos comprado el sol.

Los Llanos del Sol están abrasados.

            Las mochilas no pesan gran cosa o es que este verano tenemos costumbre y sin prisas pero sin pausas nos llegamos en dirección norte hasta el Ibón de las Ranas o de Escalar situado a 2078 metros de altitud, son casi 400 metros de desnivel para los que empleamos tres cuartos de hora.
            Rodeamos el ibón por el este, echamos un trago de agua de la fuente arreglada en la orilla del ibón y proseguimos al norte en busca del Puerto de los Monjes  por el corredor que tantas y tantas veces hemos subido con los esquís y sin ellos como hoy.
            No llegará a una hora lo que empleamos para alcanzar el collado situado a 2171 metros de altitud, desde el que contemplamos los apacibles praderíos muy resecos y con poca ganadería, pastoreados por el Midi de Ossau, espléndido como siempre, y nuestro objetivo próximo que es el Pic Casterau.
            Desde el collado, un transitado caminillo inicia un suave descenso a media ladera y a la sombra del Pico de los Monjes que esperábamos y agradecemos, para faldear toda la cara este del pico  en busca de la senda del Circuito de los Lacs de Ayous que alcanzamos en un punto bajo de nuestro camino situado alrededor de los 2000 metros de altitud.

Detalle de la Sudoeste de Casterau.

            El camino acartelado se va para abajo hacia el Lac Casterau o inicia un ascenso en busca del próximo  Col Casterau que es el punto más alto del Circuito de los Lacs de Ayous y que abre la puerta al Lac Bersau y sus laquettes que descienden hacia el Refugio de Ayous.  
            Nosotros abandonamos el camino casi en el Col Casterau y nos vamos a un collado próximo situado unos metros al este, al pie del Pic Casterau donde abandonamos la sombra para salir al clemente sol de la tarde a estas horas. Previamente hemos buscado una surgencia de agua y hemos cogido la necesaria para el vivac.
            Estamos sobre los 2080 metros de altitud y frente a nosotros se alza la arista oeste del pico que se inicia alomada y cubierta de praderío elevándose suavemente hacia las paredes.

Remontando la Sudoeste de Casterau.

            Enseguida aparecen los hitos de piedras que señalan un no demasiado transitado caminillo, que faldea las paredes hacia el oeste en busca de un marcado declive que divide la cara oeste  y permite un cómodo aunque erguido camino lleno de verdura escalonada.
            Ya prácticamente arriba, la pared que ha formado un pequeño corredor se allana y nos deposita en la plana y amplia Cima del Pic Casterau situada a 2233 metros de altitud. Son las siete y cuarto y nos ha costado hora y media venir hasta aquí.
            Se trata de una planicie extensa de reseco praderío con una ligera comba entre los dos extremos, ligeramente más bajo el próximo al Col Casterau desde el que se contempla una espléndida imagen de la última parte de nuestro recorrido, Monjes, Bielle, Hourquette, Pundettes y Larry a la luz de la tarde.

En la Cima del Pic Casterau.

            En la parte este, un hito de piedras nos enseña un magnífico paisaje  que abarca Sesques, pasa por las Cimas de Gourette, el Midi de Ossau y todos sus numerosos y conocidos acólitos, Infiernos, Argualas, Tendeñera, Anayet, Telera, Collarada, Pala de Ip, Canal Roya…
            Todavía y al nordeste queda nuestro plato para mañana tras los Lacs de Ayous: Les Tours, Arougos y Ayous.
            Hay un pequeño vivac junto al hito cimero pero es muy pequeño y nada del otro jueves pero en la depresión entre los dos extremos de la cima hay unas manchas de hierba muy plana que nos van a servir. No es muy fácil encontrar buen sitio ya que la hierba está llena de bultos e irregularidades además de pequeñas rocas metamórficas emergentes.

Paradis, Gradillere, Canal Roya desde Casterau.

            Nos queda media hora de sol y los vamos a emplear para calentar la cena y cenar al abrigo de la brisa que corre tras buscar una zona protegida de la cara este.
            Se nos va el sol tras la Hourquette chapuzándose en unos altoestratos que emergen por el oeste y deslucen la puesta del sol pero queda todavía mucha luz y mucho día.
            Nos acostamos mirando al Midi como no podía ser de otra manera al objeto de recibir los primeros rayos de sol si el Señor del Pirineo tiene la venia.
            Cesa el viento se apaga la luz y emergen las estrellas con una espectacular Vía Láctea.
            Sobre la una de la madrugada, la luna menguante escala la Norte del Midi mientras que nosotros proseguimos horizontales y vuelta a vuelta a la espera del alba que se producirá discretamente y algo tarde, no en vano estamos a finales de Agosto.

La salida del sol se va a atrasar desde Casterau.

            La claridad aparece por Gourette pero enseguida nos damos cuenta de que el sol se va a elevar por detrás del Midi. Así que cuando los haces de luz  se quieren introducir planos en el Valle de Bious Artigues nos levantamos al 26 de Agosto. Son las siete y cuarto.
            La mañana está espléndidamente cálida como continuación lógica de la noche, desayunamos, recogemos, enmochilamos y a las ocho menos cuarto nos ponemos en marcha iniciando el descenso.
            Bajaremos por el mismo camino aunque, como desde les Tours comprobaremos hay otra clara vía de ascenso al pico que transita la cara este salvando fácilmente las paredes.

La Oeste de Casterau donde aligeraremos las mochilas.

            En la pedrera, ligeramente al norte del collado, aligeramos las mochilas e iniciamos un relajado periplo en busca del Lac Bersau directamente. Enseguida salimos al sol desde la sombra propiciada por el Pic Casterau y atravesando una zona de suaves depresiones y de collado en collado alcanzamos poco después la Orilla este del Lac Gentau de camino al de Miey, siempre en dirección norte y orientados por las paredes al sur de los Picos de Ayous y Arougos, Tours se esconde discretamente.

El Pic de Ayous por duplicado en Gentau.

            El Lac Gentau nos regalas unos inimaginables espejos del circo que cuenta con el Refugio de Ayous por el que pasaremos a la vuelta. Hacemos fotos, rodeando el lac por el este y nos vamos bajando un pequeño valle hacia la cabecera del Lac de Miey cruzando sucesivamente el desagüe de los lacs y el camino que sube de Bious Artigues.

Merendera montana cerca de Gentau.

            Estamos sobre los 1900 metros de altitud y tras cruzar el camino principal de esta parte del circo iniciamos en suave ascenso el faldeo del Pic Arougos primero en su cara sur hasta alcanzar su contrafuerte este, en una pequeña brecha desde la que se nos muestra toda espléndida la Cara Sur de Les Tours.
La Sur de los Pics de Les Tours.

            Desde allí continuamos, siguiendo un camino medianamente transitado, el faldeo de la Este de Arougos hasta casi alcanzar el collado de separación entre Arougos y Les Tours que es el paso alto al Valle de Aas.
            Unos metros debajo del Col de Estibere dit de Peyrot abandonamos el camino por otro menos transitado todavía que se marcha un poco  más al este, directamente en busca de la cara sur de Les Tours.

Vertiente Sur del Oriental de Tours.

            Solamente localizamos algún hito muy disperso en una ladera herbosa que ascendemos por lógica ya que enseguida han desaparecidos las huellas de animales y luego el camino. Nos entretenemos fotografiando buitres a la espera de las térmicas de la mañana.
            El Pic de Les Tours tiene dos cimas bien diferenciadas por una marcada brecha entre ambas. La Cima Oeste es un monolito metamórfico  de verticales paredes al sur  con un corredor que puede subirse con un paso de hombros; la cima este está vestida de placas lisas recorridas pro grietas verticales y el conjunto es de regular aspecto.

El Occidental de Tours y el corredor a la brecha de separación.

            La lógica nos dice que habrá que ir a la brecha de separación y a ella nos vamos: Juan directamente   bajo las paredes de la arista que arranca de la Punta Oeste y nosotros por el rellano alojado en la cara sur de los picos y que tras rodearlo reconduciremos nuestros pasos hacia la brecha.
            Faldeamos la pared sur en busca de la brecha y localizamos alguna huella en nuestra dirección. Alcanzamos el corredor escalonado y con algunos bloques que de manera fácil nos deposita en la descoyuntada brecha.

Hacia el Occidental de Tours con Arougos y Ayous.

            Sin bajar al difícil fondo surge un caminillo más de animales que otra cosa que marcha hacia el este  utilizando una comba de verdura que asciende hasta arriba. Alcanzamos de esta forma y muy fácilmente la Cima Oriental del Pic de Les Tours situado a 2129 metros de altitud. Son las nueve y cuarto de la mañana.
            Se trata de una cima cubierta de vegetación arbustiva en la que predomina el arándano el enebro y el rododendro y recorrida por una grieta semioculta que arranca de la brecha. Tiene unas buenas vistas sobre la Oeste del Midi y nos permite reconocer el Valle de Aas que culmina en los Pics de Aulión y Soum de Aas que recorriéramos en su día; en cambio y a pesar de que es un pico que domina el Embalse de Bious Artigues no lo visualizamos desde aquí.
Bajando hacia el Occidental de Tours.

            Hay que volver a la brecha de separación de ambas cimas y sin necesidad de alcanzar la rampa de verdura que rellena la cara norte, un puente de bloques en la misma brecha nos permite encaramarnos a la arista este del pico.
            Si por la vertiente sur presentaba paredones metamórficos con aspecto de torreón inexpugnable por la vertiente norte es una rampa de verdura erguidísima que asciende una treintena de metros y que transitamos buscando la arista y algunos pinos que propician algo de protección. A media arista aparece un pequeño hombro del que arranca el casquete cimero.

Tras la Sudoeste de Tours  la Noreste de Arougos. 

            La arista ahora vertical nos obliga a una travesía algo expuesta por la pendiente que no se hace mal porque la masa arbustiva de corta talla se impone a las herbáceas y permite apoyos agradables además de estables.
            Son las nueve y media de la mañana cuando alcanzamos la Cima Occidental de les Tours situada a 2134 metros de altitud, el pico ha resultado una agradable sorpresa.
            Desde la cima contemplamos la Arista sur que arranca de esta cima y en la que hay un hito de piedras. Juan se bajará por ella mientras que nosotros tenemos que volver sobre nuestros pasos para recoger las mochilas que hemos dejado en la brecha.
La Sudoeste de Les Tours.

            Volvemos con cuidado a la brecha, recogemos las mochilas, bajamos el corredor y faldeamos la arista sur siguiendo algunas trazas de caminillos de animales como procedimiento de perder la altura justa que nos deposite en el Col de Estibe dit de  Peyrot, cosa que conseguiremos con un caminillo que remonta media docena de metros.
            En el collado nos juntamos con Juan. La arista es fácil y solamente tiene una travesía un pelín expuesta entre una serie de rampas escalonadas de verdura.
            La lógica dice proseguir con un caminillo que en dirección casi norte, asciende suavemente y faldea la Cara  Nordeste de Arougos para alcanzar, parece ser, el Col de Aas de Bielle y nosotros lo seguimos en su inicio con el objetivo de salvar las paredes inferiores que están instaladas en la base de la arista nordeste.
Les Tours remontando  la parte alta de la Nordeste de Arougos.

            Superadas las paredes, abandonamos el camino y tomamos una rampa de verdura  por la que subimos una treintena de metros que continuamos con una diagonal suavemente ascendente por terreno arbustivo y que nos sitúa por encima de las paredes inferiores y en plena arista nordeste.
            Más que arista es una amplia rampa escalonada de verdura muy seca que se puede subir un poco por donde apetece y en la que trazamos zetas al gusto. Nos conduce, tras una tripada relativamente corta pero intensa a la barrera de placas somital que tiene corredores tumbados y fáciles por donde superarlas con comodidad. La pendiente pasará de los 45º al igual que la del Occidental de Tours.

Arougos y detrás Tours desde Ayous.

            Son las diez y media de la mañana cuando alcanzamos la Cima del Pic de les Arougos situada a 2279 metros de altitud. Se trata de una planicie herbosa que no guarda relación ni con la ladera que acabamos de subir ni con los paredones de su cara sur. Alcanzada la cabecera de los mismos nos sentamos a almorzar con los pies colgando mientras contemplamos el Circo de Ayous.
             Media hora después proseguimos con un suave descenso hasta una amplia depresión desde la que arranca en ascenso suave un caminillo que conduce a las inmediaciones del Pic de Ayous. Nosotros nos paseamos por la arista mientras contemplamos los verticales corredores que articulan la cara sur de los picos y que veíamos ayer desde Casterau.

En la Cima de Ayous.

            No ascenderemos más allá de 40 metros suficientes para depositarnos directamente en la Cima del Pis de Ayous acotado a 2288 metros de altitud. Son las once y cuarto.
            Aquí ya habíamos estado en el Otoño-invierno del 2010 pero ascendimos por su vía normal proveniente del Col de Ayous que es por donde vamos a bajar.
            Enseguida iniciamos el descenso con destino al Col de Ayous  siguiendo un caminillo que recorre la arista  hacia el oeste. Bajados unos metros hay que remontar ligeramente hasta una cota intermedia situada a 2212 metros y que está copada por un pequeño rebaño de yeguas. Aquí entre recuerdos de la cristalera que se suele formar en la ladera este del promontorio en el que nos encontramos, la vista se nos va por el Valle de Baigt de St. Cours  con el Sesqués cerrando una arista con las cimas muy apelotonadas que arranca en Ayous y nos conduce al Caperan de Sesques, además de mostrarnos nuestro compromiso incumplido con Lespetousse y el Soum de Moundaut.
            Luego otro suave descenso nos lleva al Col de Ayous que atajamos en busca de la larga rampa que nos bajará hacia el Refugio del mismo nombre.

Llegando al Refugio de Ayous.

            Hemos girado al este y alcanzado el GR10 lo seguimos hasta la parte baja del circo para abandonarlo y dirigirnos hacia el refugio al que llegaremos  alrededor de las doce y cuarto. La mañana ya ha entrado en calores.
            Estamos a 1982 metros de altitud, cogemos agua de la fuente, charlamos con una pareja de chicas que con un par de críos anda pelín perdida y seguidamente iniciamos el ascenso en busca del Col Casterau.
            Se trata de ascender un resalte que un transitado camino hace vuelta a vuelta pasando junto a los Laquetes de Bersau y que tras arrellanarse nos deposita en la Orilla del Lac Bersau situado a 2080 metros de altitud. Se trata de una enorme e irregular mancha de agua  acostada a los pies del Pic de la Hourquete.

Lac Bersau y Pic de la Hourquette.

            Lo recorremos por su orilla este y tras pasar un laquette medio colmatado y relleno de vegetación, descendemos unos metros desde el collado para tomar el próximo collado desde el que iniciamos el ascenso al Casterau: en la pedriza al norte del mismo tenemos el material de vivac. Son las doce y media
            Reorganizadas las mochilas descendemos hacia el Rellano de Plaa de les Vaques que en algún mapa llaman de les Basques,  cruzándonos con paseantes que posiblemente vienen, subidos por la Silla de Astún, a visitar los lacs de la zona. 

Volviendo al Puerto de los Monjes.

            Hay que subir 150 metros largos que se hacen pesados por el calor y en dirección sur, pero todo pasa y alcanzado el Puerto de los Monjes nos echamos para abajo en busca del Ibón de las Ranas o Escalar con la intención de comer en la fuente con agua fresca.

El Lac Casterau en un entorno privilegiado.

            Llegados a la orilla del ibón, no solamente comeremos sino que nos echaremos un baño breve, el agua está muy agradable al menos para mí.
 Juan acalora junta a la fuente.

Remojón en el Ibón de Escalar y van... Benou de testigo.

            Hemos llegado a la una y cuarto y entre unas cosas y otras se nos hacen las dos. Terminamos de rodear el ibón por el este y nos echamos para abajo en busca de los Llanos del Sol y seguidamente el Aparcamiento de Astún situado a 1700 metros de altitud al que llegamos a las tres menos cuarto. El coche está a la sombra como premio a nuestra prontitud en recuperarlo tras un desnivel acumulado de alrededor de 1500 metros.
            La Silla de Astún todavía remonta al personal pues queda todavía toda la tarde por delante.

24 ago. 2016

61-16. VUELTA A OROEL POR LAS FAJAS ALTAS. 23-8-2016.



Pilar Oeste de Oroel y unión de las fajas Altas.


Parador de Oroel, Collado de las Neveras, Arista Sur, Faja Oeste, Corredor Oeste subida y descenso, Pilar Oeste, Faja Norte y Cara Norte a Cruz. Descenso por collado Neveras, Punta Sora y Senda de los Lobos.
23-08-2016.
Salida 07:30 h. Llegada 12:30 h.
Sol.
Bastante fácil.
Ascensión.
Juan Castejón y Mariano Javierre.

Mapa de Oroel procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            Hace un año que hicimos una incursión a los corredores de la Sudoeste de Oroel con la intención de darle una vuelta al pico por las Fajas Altas, de las cuales conocíamos la situada en su cara norte.
            Aquel 8 de Agosto Juan se asoma a un corredor pero sin perspectiva suficiente lo dejamos aparcado para mejor ocasión sabiendo ya de una posible vía para acceder a la Faja Oeste que habíamos visualizado desde la Carretera al Puerto de Oroel y que habría que buscar algo más abajo.
            Por lo que sabemos de aquel otro día de 2013 y en el que subiéramos a Oroel por el Diedro de la Cara Norte,  había que pillar un día seco y con esas se nos pasa un año más, pero hoy 23 de Agosto de 2016, se dan las condiciones y nos vamos con Juan, Rosa pasa de jabalinear.
            Son las siete y media cuando llegamos al Parador de Oroel situado a 1180 metros de altitud. Hay un numeroso grupo de franceses que se quedan allí pues salimos como motos para arriba. Los veremos  en la Cima de Oroel cuando lleguemos por su cara norte.

Aparece el conglomerado desnudo y el abetar bajo las Neveras de Oroel

            Tomamos el conocido y transitadísimo camino que en dirección sur se adentra en el bosque mixto para, vuelta a vuelta, alcanzar las hayas, luego los abetos que dejan abajo los pinos y tras aparecer el conglomerado sobre el que discurre el camino en la parte alta, alcanzar el Collado de las Neveras de Oroel situado a 1670 metros de altitud.
            Hemos subido en tres cuartos de hora y tras dejar escondidos los bastones en unos bojes proseguimos camino al oeste para ganar suavemente altura en la Sur de Oroel hasta alcanzar un pequeño hombre en la arista este, muy cerca de la Cruz.

La oeste de Oroel. 6-8-15.

            Hacemos una foto de la Cara Norte que será por donde pretendemos llegar a la cima e iniciamos nuestra Vuelta a Oroel.
            Se puede partir desde la misma cruz orientándose un poco  a la concavidad situada al sudoeste de la cima que nosotros alcanzamos en una diagonal suavemente descendente por terreno mixto de genistas y cantos rodados del conglomerado.
            Perdidos unos metros avistamos  la serie de proas que conforman la Arista Oeste de Oroel dirigiéndonos a la situada más al norte, que es la más próxima. Es el lugar que alcanzó Juan hace un año y la llave para la continuación.
            Debajo tenemos una brecha a la que llega un barranco proveniente de otro más amplio y situado al este, estrecho y muy vestido de vegetación que hay que atravesar para alcanzar su borde sur.
            El descenso al fondo del barranco está medianamente limpio pero el barranco está imposible pues hay que cruzarlo rompiendo vegetación seca.

Hay que atravesar el barranco vestido que conduce ala brecha.


            En el fondo del barranco encontramos una ¡caña de pescar! y un cintajo azul que me hace recordar algunas balizas que encontráramos en la Faja Norte. Remontar para salir del barranco ya es más fácil pues vemos un hito de piedras del que suponemos nos indica la salida del fondo.
            Deberíamos de haber avanzado por el fondo del barranco bajo la espesa vegetación hacia el oeste para alcanzar la brecha: allí se iniciaba el corredor,  que en dirección oeste bajaría al encuentro de la Faja Alta situada en la Oeste de Oroel que era lo que buscábamos, pero no lo hacemos.

Fotografío la entrada al Corredor Equipado pero...

            Salimos del corredor y por el borde sur alcanzo una nueva proa situada sobre los 1660 metros de altitud, desde la que contemplo parcialmente el corredor correcto pero ni veo huellas de tránsito ni el corredor al completo y ya he probado uno arriba sin éxito. Si había alguna vieja huella pero…
            Desde aquí proseguimos en descenso al sur  tratando de no introducirnos en un par de corredores que tienen mal aspecto. La ladera está muy descompuesta pero poco vestida, lo que es una suerte.
            Nos permite alcanzar un suave lomo  que se remata en una de las últimas proas de la arista. Al sur de ella se inicia una rampa suave que es la que buscamos y que  descendiendo en dirección oeste nos permitirá conectar con la Faja Alta que buscamos.

Proseguimos en descenso buscando la entrada a la Faja Oeste que viéramos desde la carretera.

            Estamos alrededor de los 1590 metros de altitud cuando iniciamos el descenso de un amplio corredor  vestido de algo de vegetación muy seca en la que persisten restos de un viejo incendio. Bajados unos metros la vegetación se espesa  y decidimos iniciar el faldeo del torreón que hemos dejado al norte.

Tres proas más abajo encontramos la rampa que buscamos.

            En estas circunstancias nos resistimos a perder más metros por la rampa e iniciamos un faldeo al noroeste justamente en el límite de las paredes de la arista que hemos ido recorriendo por arriba. Es un rato de auténtico jabalineo que de alguna forma esperábamos.
            Empujados por las circunstancias del medio terminamos por alcanzar la zona inferior de la faja, sobre los 1530 metros de altitud, que es muy amplia y aparece ahora menos vestida de vegetación por lo que iniciamos el ascenso en dirección norte con cierta comodidad y a la sombra de las paredes.

Torreones entre los corredores que hemos visto desde arriba.

            Ascendemos contemplando desde abajo y al oeste los corredores y las proas que articulan la arista que hemos recorrido por arriba y tratando de identificarlas una a una, pero nuestra vista sigue al norte  localizando la Faja Ciega por encima de la que estamos subiendo y la prolongación hacia arriba de la nuestra a la que no le tiene que quedar ya gran cosa.

Ascendiendo por la Faja Alta de la Oeste de Oroel.

Genistas en la faja Alta de la Oeste de Oroel.

            Hacemos algún quiebro que otro en una zona de bloques de conglomerado desgajados de la arista cuando localizo una cuerda que marcha corredor arriba y nos acercamos a cerciorarnos del hallazgo.

Corredor equipado de acceso directo a la Faja Oeste de Oroel.

            Se trata de una cuerda pasamanos de 10 bien asegurada a la pared con viejas clavijas y no demasiado vieja ya que  solamente la mitad expuesta ha perdido un poco el color. Soltamos las mochilas y nos vamos a ver.

Cuerda que evidentemente vamos a seguir.

            Un primer tramo describe una media zeta que se incorpora al lateral derecho del corredor. Le sigue a continuación un segundo tramo más corto que progresa junto a la pared derecha  y poco más arriba aparece un tercer y corto tramo que permite  ascender un bloque para rodear otro  bloque que ciega el corredor y que en realidad es el único realmente necesario para un paso algo largo y con patio que nos deposita en un tercero en el que se inicia la rampa cimera. Por encima, una rampa descompuesta en la que a la vuelta veremos trazas de camino permite ganar una treintena de metros para depositarnos en la brecha. Hay algún hito y otro cintajo azul.

Rodeando los bloques empotrados.

Descendiendo la parte inferior del Corredor Equipado

            Estamos en la brecha del barranco relleno de vegetación que hemos cruzado con alguna dificultad y en el que hemos localizado el primer cintajo. Parece ser que entrando por el Barranco Villahermosa alojado en la Zona de Fontazones debe haber alguna ruta establecida por el ejército que empalma con el barranco en el que hemos visto los cintajos y que se prolonga por el corredor equipado que acabamos de subir.

Remontando la Faja Alta de la Oeste de Oroel entre bloques de conglomerado.

            El tema está visto y sin más nos volvemos para abajo, reafirmamos y hacemos algunos hitos puesto que los tramos equipados no son visibles desde arriba y tras recuperar las mochilas volvemos a la faja y proseguimos para arriba, ahora acompañados de cintajos azules.
            Enseguida se perfila el hombro del Espolón Oeste de Oroel al que llegamos con la presencia de algún cintajo rojo.

En el hombro del Pilar Oeste de oroel donde se unen las fajas Altas.

            Estamos  ligeramente por encima de los 1600 metros de altitud y acabamos de empalmar la Faja Oeste con la Norte que ya conocemos. Son las diez y cuarto de la mañana.
            Hacemos un buen hito de piedras y nos introducimos en la Faja Norte de Oroel tras hacer algunas fotos.

la Norte de Oroel. 3-6-12.

            Se puede remontar ligeramente a partir del hombro por inclinado praderío ya que la faja es estrecha y muy pendiente, de allí la conveniencia de que el terreno deba estar seco, o pasar por encima del hombro para tomar la faja en la base de las paredes somitales; luego no queda más que seguir al este.

Inicio de la faja Norte desde el Pilar Oeste de Oroel.

El bosquecillo de la Faja Norte de Oroel.

            La faja es fundamentalmente horizontal  y salvo puntuales excepciones su tránsito más cómodo se realiza por la base de las paredes. Hay algún cintajo, transita un par de combas estrechas y se amplía ligeramente en una pequeña oquedad y en un bosquete de abetos jóvenes que han ganado las paredes.

La Norte de Oroel desde la Faja Alta en la Norte.

            Enseguida aparece al frente una pequeña rampa vestida de vegetación de la que arranca un ligero dorso de la Cara Norte de Oroel por donde vamos  a ascender hasta la Cruz. Nos sabemos el lugar de memoria del día que hicimos el Diedro de la Norte.

            Se asoma la parte superior de la cruz  alrededor de 150 metros más arriba cuando iniciamos la trepada de la pared un poco por cualquier sitio ya que el conglomerado ofrece abundantes presas tanto para pies como para manos en una pared  que pasará de los 40º.

En la Norte de Oroel.
            Algunas viras inclinadas nos permiten negociar el ascenso directo que hacemos al sol de la mañana que ya ha entrado en calores y enseguida atacamos la pared somital, ahora que ya divisamos media cruz.  

En la Cruz de Oroel.

            Una veintena de metros algo más tiesos pero igualmente fáciles nos depositan junto a la Cruz de Oroel situada a 1770 metros de altitud. Son las once menos cuarto de la mañana y nos recibe el grupo de franceses que hemos dejado en el parador.

Matameriendas que señalan el final del verano en Oroel.

            Nos preguntan por el camino y les decimos que no hay camino para senderistas paseantes. Hacemos algunas fotos y nos sentamos a beber y a almorzar a la sombra de la cruz.
            Son las once un poco pasadas cuando iniciamos la vuelta. Primero nos asomamos un poco para ver aunque sea con poca perspectiva la depresión del corredor  equipado que se ve enseguida, para tomar a continuación el camino de la arista y bajarnos tranquilamente hasta el Collado de las Neveras al que llegamos un cuarto de hora después.

Bajando hacia las Neveras y Bazials.

            Recuperamos los bastones y nos vamos arista adelante  para recorrerla hacia el este con la intención de conocer la Senda de los Lobos.
            Se trata de un camino que recorre la arista hacia el este pasando por las inmediaciones de un par de Pozos de Hielo perfectamente restaurados.
            Luego prosigue para adelante superando un par de suaves promontorios, el segundo de los cuales se conoce como Punta de Sora y acotada a 1707 metros de altitud.

Bazials desde Punta Sora.

            Todavía y ya dentro de una línea suavemente descendente, remontaremos otro suave promontorio tras el que nos situaremos frente a la parte baja de los Praderíos de Bazials, progresando todavía un poco más al este hasta alcanzar la zona intermedia de los praderíos, lugar en el que nuestro camino se va para abajo en lugar de introducirse al Praderío Somital de Bazials. Hemos echado media hora desde el Collado de las Neveras.

El praderío de la Oeste de Bazials.

            La Senda de los Lobos  va a cruzar más de media Pared Norte de Oroel en un descenso muy lineal y uniforme al noroeste, que cuenta con una primer zona erguida aunque breve que se sigue con una serie de resaltes suaves y escalonados  que se van a  prolongar  hasta el final del segundo tercio, en el que un resalte erguido y continuado sobre un camino terroso nos deposita  en la parte baja de la pared donde el camino se arrellana para enseguida alcanzar la pista al oeste del Parador de Oroel.

Hayedo en la Senda de los Lobos.

            El camino algo transitado y poco erosionado es una auténtica preciosidad y no solamente cuando atraviesa un delicioso hayedo en su parte alta. Nos permite un descenso a la sombra del mediodía cosa que agradecemos en esta jornada que ha entrado en impíos calores.
            Luego caminaremos alrededor de un kilómetro por la carretera que, prácticamente en horizontal, nos devuelven al parador.  Son las doce y media, hemos bajado ligeros por la senda y más ligeros todavía por la carretera.
            Hoy hemos tenido una jornada corta pero de indudable interés al menos para mí. ¡Le tenía ganas! Hemos movido un desnivel de alrededor de 850 metros que  nos han permitido conoces dos alternativas diferentes para  rodear la Cima de Oroel aunque en realidad la vuelta directa no necesite más allá de 700.  Si además añadimos la agradable novedad de la Senda de los Lobos pues la jornada ha resultado completa.
            La vuelta de cima a cima se puede hacer en alrededor de una hora pero hay que conocerla y buscar un día seco para transitar la Faja Norte.
            Para todos aquellos que estemos dispuestos a cohabitar con el medio natural, el monte siempre nos ofrecerá nuevas alternativas para  conocerlo y disfrutarlo.
           
Para ver más fotos.