25 sept. 2017

63-17. PUI ARCOL DESDE SALLENT EN CIRCULAR. 24-9-2017.


Pui Arcol desde la Carretera de Entrada a Sallent. 

Inmediaciones del Polideportivo Escaladillo, Pinada de San Juan, Barranco de Pondiellos, Ibón de las Ranas, Collado de Puy Arcol, Cimas de Pui Arcol, Corredor a Rellano de Cambillón y Camino a Sallent.
24-09-2017.
Salida 08 h. Llegada 13:4 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Pui Arcol procedente de Ibeerpix. Vía en amarillo.

            Pui Arcol es uno de los Pastores de Sallent, no tan espectacular como Foratata  pero, es uno de los distintivos que llaman poderosamente la atención cundo dejas la carreta para acerarte al pueblo.
            Siempre me ha llamado la atención su arista sudoeste pero con la “pinada” de su parte inferior como que te echa para atrás pero algún día la subiremos.
            Hoy 24 de Septiembre de 2017, recién estrenado el Otoño, vamos a hacerle una circular para disfrutar del espléndido día que han anunciado.

Inicio del camino en Sallent.

            A las ocho de la mañana estamos aparcando en las inmediaciones del Escalidillo a 1300 metros de altitud para tomar una empinada pista con un cartel indicativo, ¡ya era hora!
            La pista que sale perpendicular a la calle y en dirección sudeste, enseguida se convierte en camino con hitos, pasa por encima del polideportivo, atraviesa una portera y se introduce en las laderas del norte de la Pinada de San Juan atravesando antiguos prados que están sucumbiendo ante el empuje del sotobosque espinoso que conforman los rosales silvestres.

El camino se acerca al Barranco de Pondiellos señalizado con balizas azules.

            Se trata de un camino bastante perdedor a pesar de que actualmente está algo más transitado, que cuenta con balizas azules que te permiten aproximarte al Cauce del Barranco de Pondiellos siempre en medio de marcadísimas trochas de ganado.
            Orientado al nor-nordeste  nos enseña la Pinada de Sandicosa en la Sur de Pui Arcol mientras que Tebarray cierra al fondo.

Cruzamos el Barranco de Pondiellos y ascendemos hacia las Nafontanas.

            Avanzamos próximos al Barranco de Pondiellos  aquí rumoroso y  profundo, cruzamos el Barranco Torozuelo y sus torrentes inmediatos y nos entretenemos un poco con el seterío que empieza a aparecer hasta que alrededor de los 1800 metros de altitud atravesamos el Barranco de Pondiellos y comenzamos a elevarnos por la Ladera de las Nafontanas mientras dejamos a nuestra espalda el Barranco de las Albas.

Encontramos un camino que romperá con facilidad las paredes hacia las Nafontanas.

            Tirando de lógica nos tropezamos con el camino que sigue balizado en azul y que utilizando unas gradas metamórficas alcanza los inclinados prados de la Sur de la Divisoria de Piedrafita.

Una ladera cómoda nos eleva hacia el rellano bajo la Divisoria de Piedrafita. 

            Se puede ascender por cualquier parte pero nosotros lo hacemos un poco al noroeste en busca del Ibón de las Ranas, situado sobre los 2230 metros de altitud y que se encuentra mermadísimo de agua y medio colmatado. Bueno, la vez anterior que lo visitamos estaba por el estilo.

Ibón de las Ranas con poca agua.

            Nos hemos apartado bastante del Collado de Pui Arcol que es  nuestro punto de paso hacia el pico y hemos de orientarnos al oeste para trazar una suave diagonal ascendente por medio de un nutrido rebaño de ovejas mientras contemplamos la cara este del pico.

Dejamos atrás al rebaño, al Ibón de las Ranas y a Tebarray.

            Van a ser las once cuando alcanzamos el Collado de Pui Arcol situado a 2342 metros de altitud y nos sentamos a echar un bocado mientras se secan nuestras espaldas pues hace una mañana muy cálida y el repecho nos ha metido en sudores.

La Norte de Pui Arcol. 

            Estamos en un collado perteneciente a la arista que se desprende hacia el sur desde la Divisoria con Piedrafita y que arranca entre los Picos Sancha Collons y Forqueta  Desde aquí y prosiguiendo al sur, una arista dentellada, metamórfica y bastante descompuesta pero muy fácil nos permite ascender por la mima o faldearla ligeramente al este para mayor comodidad.

En la Cima Norte de Pui Arcol.

            Alcanza un pequeño hombro y tras faldear, también por el este las placas somitales  se alcanza fácilmente la Cima Norte de Pui Arcol situada a 2397 metros de altitud.

La Sur de Pui Arcol desde la Norte.

            Son las doce menos cuarto. Desde la cima se contempla un amplio paisaje deslucido ligeramente por la neblina que se hace notoria en la distancia. Al norte tenemos la Divisoria de Piedrafita con Carnicero, Musales, Sancha Collons, Forqueta, Tebarray y asomándose discreto Llena de Cantal; al sudeste y al contraluz de la mañana brillan las Marmoleras de los Infiernos, Garmo Negro, Algas Norte  Cerrez dando paso a la Depresión del Gállego, por delante el Garmo Pipos; continuando al oeste la Norte de la Partacua de punta a punta, Bucuesa, Collarada, Escarra, Pala de Ip. Anayet, Ourade, Ferraturas y delante Foratata, la Lana, Barzapuchera, Moncalbos… no está nada mal.
            Hacemos unas fotos y proseguimos.

Destrepando la Punta Norte hacia la Sur de Pui Arcol.

            No es necesario hacer la Punta Sur que está aquí mismo, pero tiene su pelín de entretenimiento. Para ello hay que descender a toda cresta unos metros, faldear un resalte por el este en lo que llamo el paso del pino que ayuda y destrepando un poco alcanzar la brecha de separación. Desde allí y ya muy fácilmente ascender una veintena de metros para alcanzar la Cima Sur de Pui Arcol situada a 2389 metros de altitud. Son las doce.

La Sudoeste de Pui Arcol y Sallent.

            Contemplamos la Arista Sudoeste que se ahonda en el pinar en busca del Caserío de Sallent  y sin más nos damos la vuelta siguiendo los mismos pasos.

Infiernos, Garmo Negro, Argualas y delante Garmo de la Mina desde Pui Arcol.

            En el Collado de Pui Arcol recogemos las mochilas e iniciamos el descenso hacia el oeste siguiendo las primeras zetas del camino pero enseguida lo abandonamos para buscar la sombra que proyecta el pico e introducirnos en el corredor que baja directo al Rellano de Cambillón.

Majada de Sancha Collons, Pasivo y Casa del Ingeniero. desde el Collado de Pui Arcol.

            Se trata de un amplio corredor orientado al sudoeste, que posee varios accesos, esta vestido con materiales de todos los tamaños y buscamos la sombra y las laderas más descompuestas para utilizar los materiales pizarrosos para resbalarlas. 

Corredor a la Majada de Cambillón. 
     
           Paulatinamente va apareciendo la hierba y por ella alcanzamos la Pista de Ibonciecho en la entrada al rellano a 1850 metros de altitud. Se puede bajar por la pista que en excelente estado muere en La Sarra o tomar el camino viejo que ataja sistemáticamente los repetidos y amplios lazos. Nosotros tomamos el camino y abreviamos.

Llegando a la Pista de Ibonciecho en el Rellano de Cambillón con Foratata. 

            En la revuelta más baja de la pista, sobre los 1470 metros de altitud, un ramal de pista, perfectamente acartelado, nos ha de conducir directamente a Sallent. Es un tramo de camino que no hemos hecho nunca.

Corredor descendido y Pui Arcol desde el Rellano de Cambillón.

            Alterna trozos más amplios con otros de camino también amplio o es que nos despistamos un poco, pero de cualquier forma alcanzamos los viejos prados abandonados y defendidos por muro de difícil compostura y entramos a las Huertas del Escaladillo dejando a nuestra derecha el indicado Camino al Salto en medio de un laberinto de pistillas de acceso a propiedades.

Sancha Collons y Pui Arcol desde el Escaladillo.

            No es ningún problema pues el caserío del pueblo sirve de orientación accediendo al mismo por el Polideportivo del Escaladillo y enseguida al coche cuando no son todavía las dos menos cuarto, cerrando nuestra circular que hoy solamente ha requerido un remonte de 1150 metros acumulados aunque la jornada no se termina ahora.

Los frutos del Otoño en Sallent.

            Aprovechando que estamos por aquí, comeremos un poco y nos iremos a dar una vuelta por los “pacos” que sabemos, a pesar de que no nos los hayan enseñado los sallentinos de pro que conocemos que, como es natural, son algo suyos para esos temas.    Cogeremos algunas setas de nuestro gusto y unos cuantos robellones que repartiremos con los amigos ya que el año de setas viene algo complicado aunque todavía tiene tiempo para arreglarse a poco que las lluvias acompañen, pero eso está por ver y ya se verá.

            La tarde de dos a cinco y media también nos resultará entretenida.

22 sept. 2017

62-17. LESPETOUSE EN CIRCULAR DESDE ETSAUT. 21-9-2017.

Lespetouse desde debajo de las Cabañas de Licoue.

Aparcamiento Le Passet en Etasut, Col de Arrás, Cabaña Licoue, Arista Oeste, Puntas Occidental, Central y Oriental de Lespetouse, Cara Sur, Cabaña Licoue, Col de Arras y Chemin de la Mature.
21-09-2017.
Salida 08 h. Llegada 16:30 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Lespetouse procedente del IGN francés. Vía en amarillo.

            Desde aquel lejano día en el que sacamos el cuello en el Col de Sesques había querido subir allí. Lespetouse es un monte perfectamente individualizado, a la sombra de otros de mayor altura, pero con un encanto especial, al menos para mí.  Andábamos por el norte y desde Sesques me pareció que además de su imposible por vertical cara norte, su arista este presentaba algunas dificultades puntuales, vamos, que no era ninguna cuesta de vacas, ni la arista ni el pico.
            Otra vez fuimos a Gazies por el sur y  comprobamos que las dimensiones de aquellos montes eran considerables además de que nos quedamos con la copla de su cara sur. También desde el Soum de Lagaube… esas Cabañas de Licoue…

Tomamos el camino directo al Col de Arras.

            Es 21 de Septiembre de 2017 y vamos a hacernos la última del verano. A las ocho de la mañana estamos en el pequeño aparcamiento de la Vuelta de Pasette, ya metidos en la carreterilla que arranca del Pont de Cebers y se eleva suavemente al sur. Es la entrada al Chemin de la Mature por donde volveremos. Estamos a 714 metros de altitud.
            Hemos de proseguir carretera arriba en dirección norte alrededor de 800 metros para tomar un camino que sube al Col de Arras. La carretera que luego se convertirá en pista se acerca también al collado pero para hacer una circular no interesa.

Llaneando en el Col de Arras. 

            El camino conocido y empedrado pues debió de ser de considerable tránsito, se eleva consistentemente y vuelta a vuelta, en dirección sudeste a través de un clásico y viejo hayedo, nos va elevando hasta alcanzar una hora después el acartelado Col de Arras situado 1285 metros de altitud.
            Un viejo mapa del IGN francés pinta un camino para alcanzar las Cabañas de Licoue. Atravesamos los praderíos  del amplio y plano collado siguiendo el camino balizado de amarillo al encuentro del GR que por el Chemin de la Maturre se alarga al Col de Ayous. El camino arranca 500 metros antes de alcanzar la conexión del PR con el GR cercana al Pont des Trungas.

Ladera inclinada sobre el Desvío del Pont de Troungas.

            Recorremos el horizontal camino con las orejas tiesas para tomar el desvío buscado, probamos uno que se pierde enseguida y alcanzamos, tras un pequeño descenso, la confluencia perfectamente acartelada en la que no aparece ninguna indicación de nuestro interés.
            Es ocioso volver para atrás en busca de algo que no hemos visto y consecuentemente nos tiramos hayedo arriba al encuentro de ese camino. Subiremos a la brava algo más de 100 metros de desnivel en una ladera inclinadísima, sin apenas sotobosque y algo inestable entre hojarasca y cápsulas de hayucos, de esas que le encantan a mi chica: jurará como una fulibustera de postín.

Cruzando el segundo barranco o de Lesterous.

            El camino, que ha partido de las inmediaciones del Col de Arras sin indicación alguna, como comprobaremos a la vuelta, nos espera para  continuar muy llano sobre los 1400 metros de altitud y atravesar las varias ramas del Torrente Esterous.
            Pasada la rama con más caudal el camino vuelve a ascender vuelta a vuelta  por hayedo manchado de helechar para abandonar el hayedo y alcanzar los Praderíos del Rellano de Licoue donde se asientan las cabañas a 1600 metros de altitud. La imagen de la Sur de Lespetouse visible desde la zona del barranco es espectacular desde aquí, además de ser un “libro abierto.”

La Sur de Lespetouse desde el Rellano de Licoue.

            Hay un barranco corredor que facilita el acceso a la este del pico, otro más directo al norte que será el que utilizaremos para el descenso y una amplísima ladera que faldea la sur del pico en ascenso en busca del Col Seguit situado al oeste del mismo.
            Tomamos la opción larga y sin siquiera acercarnos a las cabañas proseguimos nuestro ascenso en dirección norte con tendencia siempre al oeste por una ladera medianamente inclinada, vestida de arándano, brecina y enebro que se va a hacer eterna no solamente por la razón de la distancia y el desnivel sino porque iremos cogiendo algunas macrolepiotas.

Largas rampas hacia la oeste de Lespetouse.

            El terreno está seco, es lo que nos interesa por lo que pueda venir en la arista, y el ascenso al solecillo de una espléndida y cálida mañana se alargará faldeando las varias puntas y torreones de la arista cimera.
            Dejamos al oeste el Col Laumet y su arista que prosigue al norte y que ha de coincidir con la Este de Lespetouse en el Col Seguit, visualizamos algún corredor herboso y amplio que nos podría permitir el acceso a la arista cimera pero proseguimos en ascenso hacia la confluencia de aristas donde suponemos que estará el collado.

Detalle del Corredor Cimero de la Oeste de Lespetouse.

            La arista es una loma de verdura amplia y medianamente inclinada a la que llega algún pino solitario. Al otro lado se ahonda el Circo de Yese y alrededor de los 2100 metros de altitud paramos a echar un bocado pues van a ser las once.
            No hay rastros del collado y media hora después continuamos para arriba por una rampa que se inclina paulatinamente entre crestones metamórficos. Muy escalonada se sube bien pues la hierba está bastante seca a pesar de que el sol no la toque prácticamente a estas horas.

Desde la Punta Oeste de Lespetouse.

            La rampa nos lleva a un resalte que superamos mediante un corredor  inclinado y amplio que terminará por depositarnos en otra rampa escalonada de afloraciones rocosas claras y que culmina en la Punta Occidental de Lespetouse. He ido haciendo hitos pues tan solo he visto uno y prácticamente arriba aunque no sean especialmente necesarios.

Vista atrás hacia la Punta Oeste de Lespetouse. 

            Desde la cima situada sobre los 2300 metros de altitud se ve una espectacular imagen de toda la arista que vamos a recorrer, teloneada por Sesques al norte y Moundaut al este.

Iniciando el ascenso hacia la Punta Central de Lespetouse. 

            La arista no ofrece complicaciones a la vista pero es un sube y baja que iniciamos descendiendo una veintena de inclinados metros, muy transitados por las ovejas que ya saben dónde han de acalorar, sestear, en los ratos de tórrido verano.

En la Arista Oeste de la Punta Central de Lespetouse.

            Un collado amplio, al que llega por el sur un corredor transitable y que supone otra vía de acceso a la arista cimera sin dar todo el rodeo que hemos dado,  permite un tránsito cómodo faldeando un crestón que arranca al norte,  en busca de la prominencia siguiente a la que ascenderemos por una rampa de verdura escalonada desde la que nos vamos asomando a los corredores y paredones de la vertiente norte que hunden sus pies en el Circo de Yese.

Cresteando hacia el Collado Orientl de Lespetouse.

            Sin ninguna dificultad  transitando cómodamente por el crestón rocoso o por la rampa herbosa próxima, alcanzamos la Punta Central de Lespetouse acotada a 2371 metros de altitud y proseguimos al este donde nos espera una aguja de aspecto “aguja de verdad” que no será así. Es una imagen que me recuerda a la Latte de Bazen.

Sesques desde Lespetouse.

            Hay que perder de nuevo otra veintena de metros fáciles hasta una amplia brecha, remontar un promontorio rocoso fácil por cualquier parte y transitar unos pequeños dientes horizontalmente para alcanzar un amplio  y suave collado  desde el que iniciaremos el descenso de la cara sur.

En la Cima Oriental de Lespetouse con Sesques. 

            Desde el collado, una arista suavemente ascendente nos permite alcanzar sin ninguna dificultad la Cima Oriental de Lespetouse situada a 2376 metros de altitud. Van a ser las doce y media.
            Desde la cima en la que hay un pequeño hito cimero que recrecemos y que nos indica que el personal no viene por aquí, contemplamos un panorama importante pero desleído en los altoestratos que anuncian el cambio de tiempo: al noroeste próximo Ronglet, Permayou rocoso, Isabe, Sesques con su horrible casetón y su antena, el Col de Sesques y Moundaut de nuestros deseos, no se ve el Caperan,  Gazies, Aas, Aulion, Midi de Ossau oscuro, Tendeñera y Partacua distantes, Collarada, Aspe, Bisaurín, Castillo de Acher individualizado y un telón occidental con Lenito y Peña Forca  que continua con Alanos, Acherito, Petrechema, Mesa y Anie para ahondarse con Soum Couy y Canplong; una porquería de visibilidad para tan magnífico skyline.

El Circo de Yese desde Lespetoue.

            La Cabaña de Yese no se distingue desde aquí muy honda, pergeñamos posibles ascensiones a Moundaut  y nos asomamos a la arista este.

La Nordete de Lespetoue hacia Sesques.

            Enseguida se pone en complicaciones con un salto que no visualizamos con intención a pesar de que no deben ser demasiado consistentes. Hay una pared de verdura muy inclinada en la vertiente norte de la arista que quizás pueda permitir salvar la dificultad a base de exposición pero… nos damos la vuelta y nos vamos a por la cara sur.

Desandando la Arista hacia el Collado este de Lespetouse.

            Volvemos a la cima y desandamos un trozo de arista en dirección oeste hasta el amplio collado. Antes de alcanzar el punto bajo del mismo nos echamos ladera abajo.

Nuestro objetivo es el Collado Herboso en la Sur de Lespetouse.

            El descenso de la pared en su parte superior no tiene otra historia que transitar una inclinada ladera de verdura muy escalonada con los ojos puestos en un colladito herboso que nace en medio de la cara sur limitado por un pequeño promontorio acotado a 2090 metros de altitud.

Acónito amarillo en la Sur de Lespetoue. 

            Se puede bajar un poco por cualquier parte, nosotros lo hacemos de frente pero la lógica dice de hacerlo en diagonal desde el punto bajo del collado hacia la zona este de la pared  y desde allí, antes de que la corten las placas y crestones  buscar el collado ya de frente y fuera de las placas verticales que defienden la incorporación a la pared, en nuestro caso llegada.

Cerca del Collado Herboso en la Sur de Lespetouse. 

            Hay un corredorcillo herboso, inclinado, como toda la pared y fácil que permite descender los últimos metros dejando las placas a nuestra derecha u oeste en descenso. Juan bajará por medio.
            Desde el collado aparece la segunda parte del descenso con dos opciones de las que tomaremos la más directa y que transita al oeste del promontorio. Se trata de un corredor que enseguida se angosta y que decidimos bajar por un crestón que surge en su parte este. Escalonado y herboso nos permite alcanzar una inclinada rampa de verdura  transitada por el ganado.

Iniciando el corredor hacia las Cabañas Licoue.

            Con esas huellas de tránsito descenderemos la parte inferior del corredor cosido de trochas del ganado en su caminar para beber y poco después encontramos la acometida de agua de las cabañas que está muy protegida y desde la que arranca una tubería. El agua está fresquísima y baja un chorro consistente.

Nuestra vía en la Sur de Lespetouse.

            Solamente queda alargarse por una ladera que se allana progresivamente y nos deposita en la Cabañas de Yese. Son las dos de la tarde, la cabaña es utilizada por el pastor y en un banco al este de la misma y a la sombra nos sentamos a comer. Son las dos de la tarde y el descenso, según dirá mi chica, ha salido mejor de lo esperado.
            Media hora después reemprendemos el camino, cogemos unos champiñones y nos echamos con el camino al hayedo por el que hemos subido a la mañana.

Llegando al Cruce del Puente de Trungas.

            Pasamos los barrancos, alcanzamos el punto en el que hemos llegado al camino tras la rampa del hayedo y sabiendo que vamos a dar un poco de vuelta, continuamos por el camino que se llegará tras algunos trozos de remonte para pasar sobre paredes a alcanzar ya en descenso el Col de Arras al que se llegará Juan para comprobar que la incorporación al PR no tiene señal alguna.

Las Placas del Tramo Superior del Chemin de la Mature.

            Nosotros atajamos los últimos metros y repetimos al oeste un cuarto de hora del camino de la mañana hasta alcanzar la confluencia con el GR y ya, por el mismo, continuamos para abajo.
            Una serie de zetas nos descienden hasta que el camino se allana paralelo al Barranco Sescoue, llanea sombreado hasta las Cabañas de Perry y se echa para abajo en busca del Inicio del Chemin de la Mature.

Una zona extraplomada en el Chemin de la Mature.

            El camino conocido y en descenso atraviesa las verticales paredes de la derecha del Barranco Sescoue. Cuenta con algunos tramos excavados en la roca caliza y se abrió en su día para sacar los troncos de haya que la Armada Francesa utilizaría como mástiles para sus barcos. Es amplio, espectacular y tiene algunos tramos de rocas muy pulidas por el paso de los visitantes en los que se debe extremar los cuidados en caso de humedad por el riego a sufrir algún pequeño accidente.
            Tiene tres partes de las que me parece más espectacular la más baja entre placas más verticales si cabe. El barranco rumorea muy profundo pues la vegetación impide su visibilidad.

La placa más elegante del Chemin de la Mature.

            El Chemin de la Mature termina con un giro a escuadra para ponerse paralelo a la carretera del Somport frente al fuerte del mismo nombre al que se podría acceder con sus siete revueltas de una carreterilla cerrada al paso pues son instalaciones militares.
            En dirección sur y en suave descenso amenizado por el ruido del tráfico carretero nos llegamos hasta la Cabaña Pasette en las inmediaciones del aparcamiento en el que nos aguarda nuestro coche.
            Lespetouse es un pico poco visitado, de los que nos gustan y no nos ha defraudado. Resulta algo caro de esfuerzo a pesar de su modesta altura, es algo que ya suponíamos, pero hace tiempo que no vinculamos la altitud  al disfrute. Hoy la doble circular ha requerido un desnivel acumulado de alrededor de 1750 metros, mañana más si es posible.

20 sept. 2017

61-17. DE GUARA AL CABEZO DE GUARA POR CUBILAS. 19-9-17.


Llegando a Guara Vallemona, Cubilas y Cabezo de Guara. 

Aparcamiento de Used, Pista y Refugio de los Fenales, Collado Este de Guara, Tozal de Guara, Vallemona, Cubilas, Cabezo de Guara, Barranco Petrino y Camino a Used.
19-09-2017.
Salida 08 h. Llegada 16 h.
Sol.
Fácil.
Ascensión.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Guara procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            …hay un chorizo interesante.
            Desde la Cima del Tozal de Guara contemplamos un dilatadísimo paisaje del Pirineo Axial, como desde todas las Atalayas del Prepirineo Exterior, algo distante, eso sí y con la nitidez robada por los altoestratos que penetran desde la vertiente francesa. No está la nubosidad de retención anunciada y que, de alguna manera, nos ha echado para aquí ya que necesitamos terreno seco para nuestros proyectos que sobrevuelan a la espera de aterrizaje.

Guara desde la Pista de los Fenales de Guara.

            Hoy será el día de las “hora pasadas” pues a las siete pasadas recogemos a Juan para marchar por la Guarguera a Nocito y continuar hasta el Aparcamiento de Used. Son las ocho pasadas cuando echamos a caminar al 19 de Septiembre de 2017.
            Desde el pequeño aparcamiento al sur de la carretera situado a 1085 metros de altitud, parte un camino y una pista cerrada al tráfico de vehículos no autorizados; ambos se orientan al sur y nosotros tomamos la pista que se va monte adelante para pasearnos cumplidamente con una serie de amplias revueltas.

Llegando al Refugio de los Fenales de Guara.

            Tras una revuelta enorme de derecha a izquierda alcanzamos el Barranco Petrino y el Refugio de los Fenales de Guara situado a 1400 metros de altitud tras hora y cuarto de camino en una mañana fresca con decidida escarcha sobre los herbazales.
            El refugio, horrorosamente pintado por fuera está muy limpio y decente por dentro. Parece ser que alguien ha pasado la noche allí.

Los pinos van remontando la Nordeste de Guara.

            Unos metros al este del refugio sale un caminillo indicado que se orienta al sur en consistente ascenso y en busca de un rellano intermedio al oeste de los Llanos de Cupierlo, todo vestido de pinar con sotobosque de boj y en la vertical de Vallemona.
            Las manos se enfrían a pesar del ejercicio pero salimos al sol de una mañana de otoño en verano,  abandonando los praderíos del rellano e iniciando una diagonal ascendente al sudoeste en busca de la loma en la que nos orienta casi continuamente el Tozal de Guara.

Transitado camino hacia el Tozal de Guara. 

            Los pinos que se van elevando en la ladera se quedan finalmente por debajo y un transitado camino suavemente ascendente por una descarnada ladera de calizas claras termina por depositarnos en el Collado Este de Guara sobre los 1950 metros de altitud y en el que campa un viento que alterna entre Cierzo y Puerto,  es decir, noroeste y norte.

En la Cima de Guara.

            Unos crecidos hitos que son inestimables en casos de nieblas, sobre todo para tomarlos en descenso, nos echan ligeramente a la vertiente sur en la que un transitado, pedregoso y suave camino nos deposita en la Cima del Tozal de Guara a 2077 metros de altitud un cuarto de hora después. Son las diez y media pasadas.

Iniciando el descenso de Guara a Vallemona.

            Hacemos algunas fotos en un dilatado, amplio y conocido paisaje, concluimos con que ha nevado más al oeste que al este aunque ya no queda prácticamente nada y nos sentamos a almorzar al abrigo del viento y al delicioso solecillo de la mañana.
            A las once, también pasadas, iniciamos el descenso por donde hemos subido. Por delante está todo nuestro porvenir que ciframos en el Cabezo de Guara y aligeramos pues… hay un chorizo interesante. La idea original era recorrer la arista desde el collado este hasta el Cabezo de Guara pero, puestos aquí, quién se resiste a subir hasta el Tozal.

Vista atrás al Tozal de Guara.

            Se trata de una amplia loma en la que se van sucediendo las prominencias y la más próxima, siempre al este, es Punta Vallemona culminando una larga y ondulada loma y situada a 1873 metros de altitud desde la que contemplamos hacia atrás el Tozal de Guara y por delante Cubila y el Cabezo. Son las once y media,  de nuevo, pasadas.

Desde Vallemona lo que nos queda por delante.

            Por delante tenemos el amplio Collado Vallemona, que más que collado es un cumplido rellano al que hay que bajar siguiendo un caminillo pedregoso o por cualquier parte pues da lo mismo.

Llegando al Pozo de Nieve de Vallemona.

            En el collado nos encontramos el Pozo de Nieve de Vallemona o del Duque que a diferencia de los que conocemos tiene una amplia cubierta esférica de piedra del país.

Precioso colchico de otoño en Vallemona.

            Recorrido el rellano cubierto de praderío iniciamos el ascenso de un resalte intermedio vestido de calizas claras cuando ya estábamos medio dispuestos a faldearlo por el sur. Será una buena idea ya que el faldeo visto desde arriba no aparenta ser ningún chollo y no hay que perder prácticamente desnivel desde aquí.

El Cuello de Cubilas y el pico del mismo nombre.

            Desde el hito cimero, que lo hay y grande, contemplamos la loma oeste que conduce a Cubilas sin ninguna dificultad y recorrida por caminillos de animales, se elevará suavemente hacia nuestro objetivo.

llegando a Cubilas. 

            He calculado tontamente una hora mientras almorzábamos pero enseguida nos damos cuenta de que será algo más. Son las doce y media pasadas cuando alcanzamos el Tozal de Cubilas situado a 1942 metros de altitud y coronado por un repetidor con casetón incluido.

En la Cima de Cubilas.

             A partir de aquí la sierra pierde rotundidad y se difumina bastante rodeada de viejas pistas por todas partes pero nuestra continuación está ya al nordeste en el que emerge apacible, próximo y engañoso el Cabezo de Guara, un lomón de aspecto amable y rechoncho del que ni conocemos ni vemos camino alguno, pero como dice Juan, todo es camino.

La amplísima Cabecera del Barranco de la Teja y Cabezo de Guara.

            Hay que descender en dirección nordeste de la manera más cómoda posible, calculo que alrededor de 150 metros hasta alcanzar el rellano, serán bastantes más, primero por ladera descarnada que enseguida se irá vistiendo de genista de corta talla  salpicada de bojes poco crecidos.
            Bajamos por cualquier parte buscando las pedrizas de materiales calizos menudos pero enseguida descubrimos que el apoyo sobre las matas de genista amortigua los pasos sin los desagradables pinchazos de sus espinas y ya lo hacemos de frente en busca del rellano.

En el rellano entre Cubilas y Cabezo de Guara.

            La genista cubre la mayor parte de un enorme rellano cuyos herbazales han sucumbido a la colonización de ésta por lo que los  pastos de altura han desaparecido sin los trabajos cotidianos de los pastores. Atravesar el rellano situado sobre los 1650 metros de altitud, que no sabes dónde empieza ni dónde termina se nos llevará tres cuartos de hora.

Llegando a la Cima del cabezo de Guara.

            Sin darnos cuenta comenzamos a ascender  de manera imperceptible solamente con el deseo de que la genista no gane talla. Así será y paulatinamente ganaremos altura siempre buscando cordones de calizas, discontinuidades de genista y algún corredorcillo herboso que nos elevan hasta la amplísima meseta cimera acotada a 1870 metros y en la que hay un vértice geodésico. Van a ser las dos de la tarde.

Cima del Cabezo de Guara.

            En un único escalón que jalona la cima y orientado al sudeste nos sentamos a comer con ganas de descansar. Media hora después reemprenderemos el camino ya de vuelta.
            Al nordeste se acaballan los Barrancos de Gorgas Negras, Bara y Mascún sin perspectiva. Al Norte aparece el Caserío de Bara y nosotros tomamos una pista hecha por el uso que desciende desde la cima hacia el oeste y por la que hemos llegado finalmente.

Hoyos de Guara y la loma que hemos recorrido.

            Sabemos que hay un camino que desciende al oeste al encuentro con la Pista que va de Santa Cilia  a Used y ese es nuestro presupuesto pues parece ser que ya estamos en ella.
            La pista baja hasta los Rellanos  de Cupierlo y las Hoyas de Guara que nosotros hemos tocado en ascenso por su parte más este y enseguida aparece una línea de hitos que no vamos a abandonar ya que la pista aparece y desaparece con cierta frecuencia.

Cruce en la Cabecera del Barranco Petrino.

            Nos orientamos un poco al norte entre praderíos que resisten a la genista y en muy suave descenso alcanzamos un desvío acartelado: al norte Bara y al oeste lo que nos interesa: Used y Nocito.
            Atravesaremos un par de barrancos  separados por crestones rocosos poco prominentes y siempre bien guiados entraremos en el Barranco Petrino que se orienta al oeste paralelo a la loma que hemos transitado a media mañana. Se trata de una faja alargada de prados abandonados  por los que avanza, también linealmente, la pista que nos tiene que conducir al Refugio de los Fenales de Guara y a Used finalmente, por donde hemos subido a la mañana.

Viejo y amplio Camino a Used.

            Poco más adelante cuando todavía calculamos que nos faltará algo así como cerca de media hora para alcanzar el refugio un camino indicado parte al norte y lo seguimos.
            Se trata del viejo Camino de Used que atraviesa los prados del barranco y se marcha para abajo ahorrándonos una buena vuelta además de las revueltas de la pista.

Camino entre viejos muros de piedra seca.

            Es un viejo camino que todavía guarda muchos tramos empedrados y rodeado de paredes de piedra seca que aguantan  de pie en una buena parte. Amplio, sombreado y en dirección nordeste, nos bajara poco a poco con alguna indicación  impresa en maderos acostados sobre el suelo que nos guían en algunos cruces con otros caminos.

Guara desde un último cruce cerca de Used. 

            Hemos visto Used, en la ladera de en frente, muy abajo nos enseña la pista y nos depositará en el aparcamiento en el que tenemos el coche, finalizando así nuestra circular del día cuando son las cuatro pasadas, con una jornada de ocho horitas bien aprovechadas en las que habremos salvado un desnivel acumulado de 1550 metros. Solamente hemos visto un par de pequeños rebaños de cabras, uno de ovejas en la distancia, un par de sarrios y algún que otro buitre en el cielo.