27 may. 2017

35-17. CAMPBIEIL PARA FINIQUITAR LA TEMPORADA DE ESQUIMO. 25-5-2017.


Valle de Cap Long entre Campbieil y Long desde Neouvielle.

Aparcamiento de Cap de Long, Barranco de Cap de Long, Cara Oeste y Arista Sur.
25-05-2017.
Salida 08:30 h. Llegada 16 h.
Sol.
Bastante fácil.
Esquí de montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Campbieil procedente de Geoportal. Vía en amarillo.

            La noche en nuestra “suite” de Cap de Long es fundamentalmente cómoda y reparadora sobre las colchonetas debidamente aisladas y el sol nos despierta temprano como esperábamos. Son las siete pasadas cuando nos levantamos y hace una temperatura escandalosamente alta sin la más mínima posibilidad de rehielo.
            Desayunamos tranquilamente, preparamos las mochilas y nos subimos al Aparcamiento de Cap Long situado a 2170 metros de altitud solamente un par de revueltas de carretera más arriba.

Iniciando el rodeo de Cap de Long con el porteo esperado. 

            Allí están Carlos Amezcua con su furgoneta y Julio Benedé con la suya. Se encontraron ayer noche y hoy marcharán a Estaragne y Campbieil. Charlamos un poco sin prisas y luego cada uno a lo suyo: ellos se van para abajo en busca del Valle de Estaragne y nosotros aparcamos, preparamos bártulos e iniciamos nuestro camino porteando esquís y raquetas cuando son las ocho y media de una soleada mañana más propia del verano que otra cosa, estamos a 11º centígrados.

Col Tourrat finalizando el rodeo del Embalse de Cap de Long. 

            Iniciamos el rodeo del Embalse de Cap de Long por su orilla derecha caminando sobre la Gravera del Desprendimiento y bajo las paredes de la Arista este de Estaragne.
            Terminado el rellano tras pasar entre los bloques graníticos del desprendimiento continuamos el rodeo atravesando neveros residuales que se alternan con secciones de granito y rododendro avanzando prácticamente en horizontal a una distancia pequeña de la superficie del agua del embalse, casi una veintena de metros por debajo de su nivel de llenado.

En el Barranco de Cap de Long la nieve parece continua y ya no se cortará. 

            Alcanzada la cola del embalse y casi a nivel de las aguas, lo que supone que después de una hora de porteo no solamente no hemos ganado altitud sino que además de subir y bajar casi continuamente estamos más bajos que el punto de salida, encontramos un nevero de fondo y al francés que iba delante de nosotros. Conoce el valle y cree que podemos calzar los esquís.
            Foqueamos  ya en dirección sur por neverillos residuales próximos al Barranco de Cap de Long pero no podemos evitar un par de pequeños cortes en las inmediaciones del mismo que nos depositan en lo que parece ser un nevero más consistente que cubre un rellano y se alarga cubriendo parcialmente el lecho del barranco por el que sus ojos nos muestran espumosas aguas.

Coronando el Resalte Inferior del Barranco de Cap de Long. 

            El francés nos adelanta y se lo agradecemos ya que el valle es completamente desconocido para nosotros pues lo recordamos muy vagamente, no vemos huellas y es muy amplio.
            Tras ascender suavemente el tramo de barranco alcanzamos un rellano ya bien nevado sobre los 2300 metros de altitud  que nos conduce a un primer resalte de cierta consistencia. Se trata de un culo de circo con erguidos corredores  en su parte oeste, también los hay al este, y no tenemos que elegir pues lo hace por nosotros el francés.

Por encima del Resalte Inferior de Cap de Long la pendiente es agradable.

            Siguiendo la huella que establece muy de nuestro gusto, entramos por el corredor situado más al oeste para hacer seguidamente una travesía medianamente ascendente entre bloques de granito emergentes pulidos por el glaciar y entrar al central.
            Se trata de un corredor amplio y que asciende ligeramente hacia el sudoeste y el que unas amplias y bien trazadas lazadas que alternativamente se acercan al lecho del barranco, nos permite subirlo mediante cómodas vueltas maría pues la nieve está muy bien.
            El corredor se acuesta y se amplía convirtiéndose en una amplia rampa que enseguida suaviza y que recorremos de nuevo ya al sur.

Hacia la Oeste de Campbieil.

            Una serie de resaltes muy suaves se suceden mientras dejamos al este el Cilindro de Estaragne, aparece al sudoeste la Pirámides Rocosas del Badet y el Long y al sur se quiere vislumbrar la Hourquette de Cap de Long que es nuestro objetivo en principio.
            También aparece al este la arista que muy horizontal conduce al Pic Estaragne y finalmente al sudeste lo que suponemos se trata de Campbieil.
            Son las once cuando nos detenemos en un bloque de granito emergente a echar un bocado y a beber pues se nos hace sed. Nos tomamos el café con icebergs como procedimiento de beber un poco más.

Hacia el Muro de la Oeste de Campbieil.

            Un cuarto de hora después continuamos la travesía de la amplísima ladera  orientados por la Oeste de Campbieil siguiendo la huella a la que se le ha unido otra proveniente del este.
            Debemos andar sobre los 2800 metros de altitud al menos, pues mi altímetro anda algo mojado, cuando alcanzamos el altiplano que conduce directamente al sur hacia la Hourquette de Campbieil pero me da la impresión de que no la alcanzaremos sino que saldremos del altiplano, en dirección sudeste, directos a la Pared Oeste de Campbieil.

La Arista Oeste de Campbieil. 

            Unas rampas suaves se yerguen paulatinamente y nos depositan en la pared oeste que presenta una parte central muy erguida y que los dos que llevamos delante suben a pie tras quitarse los esquís.

Saxifraga oppositifolia en el metamorfismo de Campbieil. 

            Nosotros alcanzamos la zona erguida y dejamos los esquís para continuar pues la bota de plástico hace una buena huella que hacemos aprovechando alguna vieja que recorre la pared.

Mi chica en la Arista Cimera de Campbieil.

            Ascendemos una cincuentena de metros y coincidimos con las huellas de Juan que ha subido en diagonal un poco más al norte. Unos metros más arriba aparece el primer cordón metamórfico muy descompuesto y húmedo que se sube tan bien como la nieve y que nos deposita en la arista sur del pico.

Piau-Engali desde Campbieil.

            Recorremos la arista suavemente ascendente y tras un pequeño resalte y un par de cientos de metros mixtos alcanzamos la Cima del Pic de Campbieil situado a 3173 metros de altitud. Son las doce y media.

Long desde Campbieil. 

            Hacemos fotos cargadas de nubes de desarrollo que empañan el paisaje y contemplamos regaladamente  el Midi de Bigorre, Piau-Engali, Gela, Suelza y Fulsa, Machimala, Troumousse con la Munia, Soum des Salettes, algunas Marías, el Macizo de Ordesa algo tapado y un amasijo de Tendeñera, Telera y Panticosa. Más aquí y hacia el noroeste Maou, Badet, Long y Maubic y tras el Col Tourrat,  los Revoul-Vidal, Turón, Tres Conseilliers, Neouvielle y Ramougn sobre las Terrazas de Cap de Long.

Julio y Carlos de Estaragne a Campbieil. 

En la Cima de Campbieil. 

            Enseguida aparecen por la arista que viene desde Estaragne Julio y Carlos. Charlamos un rato, compartimos un poco de café y alrededor de la una iniciamos el descenso cuando llega la pareja de italianos. La chica debe ser la que se enrolló conmigo cuando ayer marché a mirar el inicio del camino, pues me dijo que Estaragne y Julio ha comentado su procedencia.

Bajando el Muro Oeste de Campbieil a por los esquís.

            En poco más de un cuarto de hora alcanzamos los esquís y hacemos la transición tranquilamente mientras que Juan se va para abajo y enseguida bajan Julio y Carlos a los que fotografío en la sur del pico. Seguidamente comenzamos nuestro festival particular de giros en una nieve que en la parte alta tiene una calidad óptima, se quiere acostrar un poco al alcanzar el altiplano pero enseguida se pone completamente primavera y nos facilita un descenso que hacemos disfrutando como unos potrillos recién sueltos; bueno, a eso habíamos venido.

Luego baja mi chica a su bola. 

Valle abajo en el Barranco de Cap de Long.

            Es un placer de dioses recorrer las amables campas que nos conducen a la cabecera del resalte inferior que bajaremos primero asomándonos a los ojos del barranco y luego con una larga diagonal nos situamos en el corredor más oriental de los tres para bajar por donde lo han hecho Julio y Carlos. El corredor cubierto de la vieja nieve amarronada tiene una nobleza incomparable.

Esquiando las campas amables entre los muros de Campbieil. 

            Solamente nos queda alcanzar el rellano inferior que rodeamos por su parte alta para no tener que remar y enseguida, tras el tramo inferior  de barranco alcanzado el primer corte, montamos esquís en la mochila y nos olvidamos de poner y quitar. Son las tres menos cuarto.

Acercándonos al Muro Inferior de Cap de Long con el Neouvielle de telonero.

            Descendemos los últimos neverillos residuales y alcanzamos la Cola de Cap de Long para bajarnos hasta su orilla y bordear el embalse por la ruta de invierno que transita  junto al agua y resulta más cómoda que la otra ya que las piedras están muy rellenas de lodos graníticos.

El descenso del Muro Inferior de Campbieil ha sido una auténtica gozada. 

            A medio embalse hemos de remontar una veintena de metros e incorporarnos a la ruta de verano, atravesar algunos neveros salpicados de trampas y llanear hasta el Aparcamiento de Cap de Long.

Porteando de vuelta al Aparcamiento de Cap de Long.

            Son las cuatro de la tarde cuando llegamos al coche tras liquidar un no demasiado  cómodo recorrido que ha supuesto algo más que los 1050 metros de desnivel acumulado, pero el monte es así y nosotros así lo aceptamos. Con ello finiquitamos nuestra temporada de esquimo en la que con sus irregularidades y discontinuidades  y su falta de nieve al principio,  hemos saldado con 36 días de esquí y en línea ligeramente ascendente con las últimas temporada y en la que hemos añadido una docena de actividades nuevas dentro de la generalidad de nuestras cómodas repeticiones; nada que ver con las 150 que espera completar Julio en esta temporada, le faltan cuatro. Hay amores que pueden llegar a matar a besos pero no seré yo el osado que le quiera  poner puertas al campo.
            La temporada próxima más y esperamos que mejor, ya que todo es posible.
             

26 may. 2017

34-17. NEOUVIELLE EL DESEADO. 24-5-2017.

Bajando hacia el Lac Aubert.

Aparcamiento y Presa de Aubert, Brecha Crete de Barris de Aubert, Glaciar de Neouvielle y Arista Noroeste.
24-05-2017.
Salida 09 h. Llegada 15:15 h.
Sol.
Fácil.
Esqui de montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Neouvielle procedente de Geoportail. Vía en amarillo.

            A Neouvielle vamos poco. Tenemos la idea de que está lejos y lo tenemos incluso más cerca que Benasque.
            Cuando la temporada de esquímo termina y la nieve se refalda borracha de primavera, solamente queda nieve en algunas orientaciones norte y algunos valles privilegiados como el de Aneu además de Benasque y Neouvielle.

Calzando esquís tras el primer porteo.

            A Benasque acostumbramos a ir todos los años para finiquitar temporadas pero a Neouvielle queríamos ir y este año le va a tocar, bueno, nos toca.
            El asunto comienza regular por calificarlo de alguna manera, pues el martes a la tarde marchamos con la furgo para llegarnos a ver el Lac de Oule y en la Zona de Jánovas nos reventamos los retrovisores con una autocaravana nuevecita y en esas condiciones mejor volver para casa.
            Cambiamos los bártulos al coche y el 23 de Mayo de 2017 nos ponemos de nuevo en viaje a las seis y media de la mañana: tenemos tiempo sobrado.

Iniciando el foqueo con Aubert medio vacío detrás.

            Es un coñazo subir hasta el Túnel de Bielsa y bajar seguidamente hasta Aragnouet para remontar desde Fabian hasta Neouvielle pero… solamente se nos van un par de horas.
            En el Aparcamiento de Aubert a 2160 metros de altitud hay gente con propósitos similares al nuestro, es una mañana deliciosamente primaveral. Preparamos bártulos y a las nueve comenzamos el esperado porteo a ver cómo sale.
            Pasamos junto al Refugio de Neouvielle, cruzamos la presa de un lago horrorosamente medio vacío, el de Aumar que hemos visto antes sí que estaba bastante lleno, y nos orientamos hacia Heche Castet y el Paso del Gato que permite el acceso hacia Cap de Long. Por arriba hay nieve pero por abajo escasea.

Habrá que portear más de lo esperado.

            Tras un cuarto de hora de porteo calzamos los esquís entre emergentes bloques de granito, sabedores que habrá que descalzarlos en la Creta de Barris de Aubert.
            Enseguida giramos un poco al noroeste en un rellano en el que se asienta un minúsculo laquette y nos enfrentamos a una ladera herbosa que nos tiene que conducir a la Cresta de Barris de Aubert.

Porteando hacia las Barris de Aubert.

            Con los esquís en la chepa nos chuparemos un remonte por encima de los 150 metros de desnivel, bastante herboso,  que tras una diagonal sobre afloraciones de granito salpicadas con neverillos residuales  nos deposita en la Brecha de Barris de Aubert, un paso fácil en un crestón que baja de Ramougn situada alrededor de los 2450 metros de altitud. Con la temporada en mejores condiciones es aquí donde se acostumbra a quitar los esquís, nosotros llevamos cerca de tres cuartos de hora de porteo.

Ponemos los esquís en presencia de Neouvielle.

            Desde la cresta visualizamos la parte baja del Glaciar de Neouvielle con la Brecha Chausenque al fondo. Tras un  tramo entre bloques de granito calzamos esquís de nuevo e iniciamos el foqueo del Glaciar de Neouvielle por una  media ladera que se ahonda hacia la cola del Lac de Aubert de manera vertiginosa.

Carlos marchará hacia la Brecha Chausenque y nosotros a Neouvielle.

            Se trata de una larga diagonal al oeste, suavemente ascendente y orientada por la Brecha Chausenque que nosotros hacemos por la parte baja, Juan sigue una terraza un poco más arriba. Charlamos con Carlos Amezcua, un zaragozano muy majo del Club Pirineos con el que hemos coincidido al inicio del segundo porteo. Marcha al Turón de Neouvielle por la brecha.

Todavía no vemos la cima de Neouville.

            Bajo la brecha nos despedimos tras un rato agradable de conversación y nos orientamos al sur para afrontar el ascenso de la parte alta del Glaciar de Neuvielle que se encajona formando un circo con sus dos aristas que se desparraman hacia el norte formando un  coqueto y característico circo que conocíamos de una de nuestras visitas a la zona.

Casquete Somital Norte de Neouvielle.

            El glaciar, cubierto de nieve muy transformada que empieza a blandear se empina un poco y nos deposita en la amplia pared que defiende el casquete somital del pico. Se trata de un paretazo bastante erguido y lleno de bloques graníticos emergentes que  tendrá una altura de 100 metros largos y que se salva con una amplia diagonal de oeste a este utilizando un también amplio pasillo en medio de la zona de bloques que mayoritariamente irán quedando por debajo.

Remontando el Casquete Somital de Neouvielle.

            La diagonal permite acceder a los campos de nieve superiores un poco más arrellanados que se superan con una serie de zetas muy cómodas y que nos llevan a las inmediaciones de la Arista Noroeste del Neouvielle que faldearemos también cómodamente hasta alcanzar un pequeño hombro unos metros debajo del rocoso casquete somital. Todavía podemos hacer una zeta más entre bloques de granito pero preferimos dejar los esquís aquí con una zona cómoda de salida.

En la Cima de Neouvielle.

            Unos metros por nieve blanda entre rocas nos meten en la arista de grandes lajas de granito por la que ganamos una veintena de metros fáciles con apoyos de manos y que nos depositan en la Cima del Pic Nneouvielle situada a 3091 metros de altitud.

Romougn desde Neouvielle.

Hacia el Turón de Neouvielle desde Neouvielle.

            Son las doce y cuarto pasadas cuando disfrutamos con tranquilidad de un paisaje que no es demasiado usual para nosotros pero que conocemos: la vertiente que acabamos de subir con Madamette muy próximo tras los Lacs Aubert, Aumar y Laquettes, Turmalet y Midi de Bigorre de teloneros al norte, Arbizón, Machimala al este, Piau y Troumousse aparecen ya al sur con Ordesa por detrás de todo el Macizo de Neouvielle donde se van nuestras miradas, Tendeñera, Telera, Vignemale… cerrando el oeste.

Iniciando el descenso de Neouvielle.

Alcanzando la nieve en la Norte de Neouvielle.

            El Valle de Cap Long centra nuestra atención con las intenciones puestas en Campvieil que ya se verá. Hacemos fotos, comemos un poco y bebemos con sed en una jornada de calores en la que aparecen algunas nubes de evolución. Contemplamos el Ramougn y la pared que utilizamos para ascenderlo y alrededor de la una iniciamos el descenso desandando la arista hasta alcanzar los esquís.

Saliendo de la Diagonal de Neouvielle.

            El descenso a partir de una salida cómoda es estupendo con una nieve Primavera de Mayo que te permite girar con comodidad cómo y dónde quieres y con la que no hay que buscar afanosamente las zonas más amables de la pared.

Glaciar de Neouvielle para abajo.

            Hacemos la diagonal siguiendo nuestra huella de ascenso y luego nos explayamos, cada uno a su manera glaciar abajo mientras la nieve comienza a blandear un pelín más de lo deseado.

La Brecha Chausenque desde el Glaciar de Neouvielle.

            Bajamos haciendo fotos y a nuestra marcheta con giros por aquí, hacia la Brecha Chausenque, por allá perdiendo altura con la gran diagonal que nos depositará en la Brecha de la Cresta de Barris de Aubert.

Fin del Glaciar de Neouvielle.

Ranúnculus en Neouvielle.

            Quitamos los esquís y alrededor de las dos y cuarto iniciamos el primer porteo de descenso hasta alcanzar de nuevo la nieve. Volvemos a poner los esquís y deslizamos con cuidado hasta el límite inferior de la nieve.

En el último tramo esquiable de la jornada.

            De nuevo esquís a las mochilas y un cuarto de hora más de porteo para visitar el Refugio de Neouvielle que está muy bien acondicionado a pesar de ser libre y llegarnos al coche cuando son las tres y cuarto, liquidando una jornada bastante agradable dentro de lo que cabe con 950 modestos metros de desnivel que posiblemente hace tan solo una semana hubiera estado mucho mejor pero… es lo que hay.

El Refugio de Neouvielle hacia el Paso del Gato.

            Desenterramos de la nieve nuestras cervezas y a la sombra de un copudo pino negro picoteamos unos encurtidos mientras se va secando el material. Luego daremos unas vueltas por las inmediaciones y alrededor de las seis nos marcharemos hasta el Aparcamiento de Artigusse y mientras Rosa se queda terminando de secar, Juan y yo nos acercaremos al Lac de Oule siguiendo la pista que conduce al lac.

Lacde Oredon.

            El paseo no es gratuito pues hay que remontar alrededor de 200 metros que se nos llevarán media hora y todo para contemplar el estado de las laderas que permitirían el acceso hacia la Estación de Esquí de St. Lary con algún proyecto pendiente pero no va a poder ser puesto que no se ve nieve por ninguna parte a pesar de la orientación oeste del valle.
            Otra media hora de vuelta para coger el coche y subirnos hasta nuestra suite particular en las inmediaciones del Lac de Cap de Long: el viejo refugio practicado en los restos de alguna de las edificaciones de la época de las obras que fue acondicionado al efecto.

Lac de la Oule. 

            Está húmedo, sucio y lóbrego como siempre pero conserva todavía mesas, bancos, literas de madera bastante desvencijadas y algunas colchonetas de gomaespuma. Cenaremos y pasaremos la noche aquí antes que montar y desmontar la tienda a pesar de que fuera hacer mejor temperatura que dentro.
            Después de cenar yo suelo empiltrarme mientras mis socios acostumbran a dar alguna vuelta pero en esta ocasión aparecemos todos en el aparcamiento de Cap de Long. Yo todavía marchare a dar la vuelta al lac por la zona de la gravera de los desprendimientos hasta terminar el rellano en el que una huella recorre el primer nevero continuando el rodeo del lac. Mañana intentaremos Campvieil.

20 may. 2017

33-17. CUYALARET EN CIRCULAR COMO RECURSO. 20-5-2017.

Allá se queda Cuyalaret. Parece mentira pero lo hemos hecho con esquís.

Aparcamiento de Espelunciecha, Rinconada, Puerto de Canal Roya, Collado y Corredor Gralleras Norte, Cara Nordeste y Cima Cuyalaret. Descenso hacia el Valle de Aneu e Instalaciones de Mina Elisita.
20-05-2017.
Mixto.
Muy fácil.
Esquís de montaña.

Juan Castejón, Rosa Mª. Martínez y Mariano Javierre.

Mapa de Cuyalaret procedente de Iberpix. Vía en amarillo.

            De vuelta a casa y sin mucho programa decidimos dar una vuelta por uno de los últimos reductos de la nieve a baja altitud. Siempre nos queda el valle de Aneu pero a 20 de Mayo de 2017, un año con una temporada especialmente adelantada, a lo mejor no… más lo intentaremos.
            Ya sabemos que la última borrasca trajo mucha agua y nieve acumulativa solamente de 2500 metros para arriba pero… a las nueve y media estamos en el Portalet de Aneu contemplando los devastadores efectos del agua en un Valle de Aneu vestido de verde primavera.

Dónde vamos con los esquís en Espelunciecha.

            Volvemos a la parte alta del Aparcamiento de Espelunciecha y alrededor de las diez comenzamos el porteo que, visto lo visto, nos llevará algo más de media hora y aquí es casi un pecado.

Tras cuarenta minutos de porteo.

            Atajamos entre narcisos en flor hacia la Rinconada de Espelunciecha con la certeza de que la nieve pisada de la pista nos eche una mano, cosa que hará cuarenta minutos después a la altura del Ibón de Espelunciecha como habíamos calculado.

Aumenta la superficie de nieve conforme nos acercamos al Puerto de Canal Roya.

            A partir de allí, sobre los 1950 metros de altitud la nieve aparece continua en una mañana espléndida y adornada con cierta nubosidad de retención.
            Hay demasiados cortes en los alrededores de la pista por lo que con ella nos llegamos al Puerto de Canal Roya avistando las Gralleras limpias de nieve y su collado por el que tendremos que pasar con los esquís en la mano. La Norte de Espelunciecha parece tener un poco más de nieve pero las cartas ya están echadas.

Habrá que quitarse los esquís entre las Gralleras.

            Hemos de pasar con cuidado un par de cortes importantes en la Sur de Gralleras Sur y en el collado entre las dos Gralleras descalzamos esquís cosa que ya suponía  y remontamos el dorso completamente pelado que nos depositará en la Cabecera del Corredor Norte de Gralleras Norte.

La Sur de Gralleras Norte.

            Un par de franceses han foqueado el corredor y están en la divisoria que conduce a Cuyalaret. Nosotros hacemos una transición rápida y nos vamos para abajo disfrutando de un descenso corto con algo de nieve reciente sobre la vieja que se esquía muy bien. Arrancamos de los 2200 y 150 metros más abajo abandonamos el corredor y nos incorporamos a la Cara Nordeste de Cuyalaret tras poner pieles de foca.

El descenso del Corredor Norte de Gralleras Norte es una corta gozada.


Con el Valle de Aneu.

            Desde el Portalet he creído ver una sucesión de rampas y pasillos que permitían ascender la cortada cara del pico pero ahora, desde aquí abajo, no sé.

Gralleras Norte y corredor que acabamos de bajar.

Iniciando el remonte de la Nordeste de Cuyalaret.

            El inicio es de lo más cortado y nos obliga a deambular un poco en busca de pasillos nevados entre cordones de calizas y bloques emergentes, pero salvada la zona, aparecen una serie de rampas continuas, uniformes y medianamente erguidas que nos van a permitir un foqueo cómodo con tan solo una vuelta maría sobre nieve primavera y lo que es más, una última lengua suficientemente amplia nos va a depositar a una docena de metros de la cima.

Esta lengua de nieve nos va a dejar muy arriba en Cuyalaret.

            Allí dejamos los esquís y avanzando entre  soldanellas alpinas nacidas prácticamente de la nieve alcanzamos la Cima de Cuyalaret situada a 2288 metros de altitud cuando son las doce y cuarto de la mañana.

En la Cima de Cuyalaret.

Soldanella alpina en Cuyalaret.

Diente de Anayet desde Cuyalaret.

            Hacemos unas fotos de un paisaje archiconocido y nos sentamos sobre unas piedras a echar un bocado. Estamos solos pues los fransuás ya se han ido para abajo por el corredor que han subido sin más.


Buscando descenso en el Valle de Aneu desde Cuyalaret.

            Alrededor de la una nos montamos en los esquís e iniciamos el descenso escrupulosamente por donde hemos subido, no hay otra alternativa aunque se quisiera.


Descendiendo la parte alta de Cuyalaret.

Por debajo de la transición de ascenso a Cuyalaret. 

            La nieve está muy primavera  pero es noble y se gira bien a pesar de las acanaladuras que en la superficie ha practicado el agua.


Las últimas palas del barranquillo en el Valle de Aneu.

            Disfrutamos de un descenso muy seguro pues el espesor de la nieve es suficiente y alcanzado el punto de transición nos vamos para abajo entrando en la parte alta del Valle de Aneu y siguiendo un poco las huellas de la pareja. Pasada la zona de Grandes bloques calizos descendemos unos metros por el barranco hasta que en un ramal que baja del oeste de Peña Meytadere se corta la nieve. Allí cargamos los esquís en las mochilas y proseguimos descenso orientados por el Portalet de Aneu.


La última diagonal de Cuyalaret.

            Rebasada Peña Meytadere y sin perder más altura nos vamos hacia el collado que permite el paso hacia el Barranco Bacarizal. La zona del collado es amplía y siempre la recorremos con nieve. Hoy está limpia y nos muestra algunos pequeños laquettes de la zona de la Mina Elisita.


Entrando al Bacarizal en la zona de Mina Elisita.

            Tomamos seguidamente la vieja pista que recorre las instalaciones mineras abandonadas y que enseguida nos deposita en las inmediaciones del Aparcamiento de Espelunciecha a 1790 metros de altitud tras haber disfrutado un poco de las delicadezas florales del Portalet en plena primavera.
            Son las dos menos cuarto cuando liquidamos nuestra corta y alternativa jornada matinal con un modestísimo desnivel acumulado de 650 metros. En estos andurriales no queda demasiado esquí por hacer en esta temporada que da sus últimas bocanadas.